Este entorno natural de La Latina invita a conocer la flora del Madrid medieval y preindustrial tras la reforma de sus infraestructuras.
El jardín arqueobotánico del Museo de San Isidro, situado en la Plaza de San Andrés, constituye un enclave excepcional para evadirse del ajetreo urbano. Este recinto, administrado por el Ayuntamiento de Madrid, reabre tras una restauración de cinco meses con una inversión de 69.700 euros. Según fuentes municipales, las obras han servido para reparar las pasarelas, impermeabilizar el estanque y acondicionar los caminos de tierra: mejoras destinadas a preservar este espacio histórico y asegurar que continúe divulgando el pasado vegetal de la capital.
A diferencia de los parques tradicionales, este espacio ofrece un recorrido por la vegetación histórica de la región: el recinto reúne plantas cuya presencia en el Madrid medieval y preindustrial se conoce por excavaciones arqueológicas y documentos de la época. Emplazado junto al ábside gótico de la Capilla del Obispo, el vergel funciona como un remanso de tranquilidad rodeado por el ambiente hostelero de La Latina.
Cómo visitar el jardín arqueobotánico del Museo de San Isidro
El acceso a esta zona verde y a la colección museística es totalmente libre; esto facilita el diseño de una ruta cultural y tranquila por el centro histórico. Las condiciones de entrada y los horarios para organizar el recorrido son los siguientes:
- El acceso a las instalaciones es de entrada gratuita para todos los visitantes.
- El horario de apertura es de martes a domingos y festivos, de 10:00 a 20:00 horas.
- Durante la temporada estival, del 15 de junio al 15 de septiembre, el horario de cierre se adelanta a las 19:00 horas.
- El centro permanece cerrado todos los lunes del año, además del 1 y 6 de enero, 1 de mayo, y los días 24, 25 y 31 de diciembre.
- Para las visitas de carácter individual no se requiere realizar ninguna reserva previa.
- Los colectivos de entre 10 y 25 integrantes deben reservar con antelación, y si precisan de un guía, el trámite exige al menos 15 días de margen.
Un recorrido por los orígenes históricos de Madrid
Este jardín arqueobotánico no es el único reclamo del centro municipal dedicado a la historia antigua de la capital: quienes acudan a la Plaza de San Andrés encontrarán un inmueble histórico que alberga la Sala de San Isidro, un patio renacentista del siglo XVI con diversas esculturas, un magnolio y un arce japonés, además de un almacén que se puede visitar.
La accesibilidad constituye otra prioridad de la institución. Aunque la mayor parte del inmueble dispone de rampas, plataformas y préstamo de sillas de ruedas y bastones, existen puntos con limitaciones de paso por su propia estructura histórica, como el Pozo del Milagro, la Capilla y el Patio renacentista.
La suma de vestigios arqueológicos, vegetación documentada y arquitectura de época consolida a este jardín arqueobotánico como una parada singular para comprender el entorno natural madrileño de hace siglos.








