El balance provisional del Ministerio para la Transición Ecológica constata más de 61.000 hectáreas damnificadas y un repunte de las víctimas en el ejercicio actual.
Los incendios forestales de Madrid, Ávila y Toledo están teniendo un impacto muy severo. Han arrasado miles de hectáreas, con más de 55.000 personas afectadas. De acuerdo con el último informe del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, el territorio forestal afectado entre el 1 de enero y el 12 de julio de 2026 asciende a 61.163,21 hectáreas. Este balance tiene carácter provisional: se elabora a partir de los datos que las comunidades autónomas envían cada semana para la confección de la Estadística General de Incendios Forestales.
A pesar de que ciertas estimaciones previas basadas en satélites sugerían que los incendios forestales en España habían destruido una superficie seis veces superior a la del mismo periodo del año anterior, los registros oficiales definitivos aconsejan prudencia en el análisis. Durante el ejercicio de 2025, la memoria anual de Protección Civil concluyó con un balance de 354.793,50 hectáreas quemadas. En lo que respecta al año 2026, el número de grandes fuegos, definidos como aquellos que superan las 500 hectáreas de superficie, se eleva actualmente a 18 emergencias.
Cómo evolucionan los incendios forestales en España durante este año
El balance del Gobierno central sirve para calibrar la gravedad del actual periodo de peligro. Más allá de la vegetación perdida, el informe de la Dirección General de Protección Civil y Emergencias actualizado al 12 de julio refleja los efectos directos sobre la ciudadanía: la cifra de fallecidos en la presente campaña ya supera los datos de todo el año anterior, cuando se contabilizaron 8 víctimas mortales.
Las variables fundamentales de este periodo de emergencias son:
- Un total de 51 emergencias por fuego con repercusiones directas sobre la seguridad de la población de las áreas afectadas.
- Un registro de 16 víctimas mortales y 39 personas heridas como consecuencia de los distintos siniestros.
- Un total de 27 emergencias declaradas en nivel de gravedad 2 que requirieron la movilización de recursos del Plan Estatal.
- Un registro de 1.875 siniestros que han afectado a una superficie mínima de una hectárea.
Anticipación de la campaña estival y nuevas herramientas de riesgo
Como consecuencia del incremento térmico y del déficit hídrico acumulado, el Ministerio del Interior optó por adelantar al 1 de junio de 2026 el inicio del dispositivo estatal de verano para la prevención y extinción de fuegos. Esta medida persigue optimizar la coordinación entre las administraciones central y autonómicas frente a un peligro que tiende a manifestarse cada vez más temprano.
De forma simultánea, la Agencia Estatal de Meteorología ha estrenado en este ejercicio el nuevo índice de peligro de incendios forestales (IPIF). Dicho sistema posibilita estimar con mayor exactitud el nivel de riesgo diario en cada zona; de este modo, las administraciones locales y regionales pueden activar sus protocolos de protección civil con mayor margen de tiempo. La prevención activa y la celeridad en la intervención continúan siendo los pilares básicos para conservar nuestros espacios naturales.








