El Ministerio de Sanidad detalla las medidas de protección para la población ante la toxicidad de las partículas finas.
El Ministerio de Sanidad ha difundido su primer protocolo de pautas de salud destinadas a resguardar a la ciudadanía ante el humo de los incendios forestales que están asolando Madrid, Ávila y Toledo. Este informe de carácter oficial alerta de que la amenaza real para el bienestar general no proviene únicamente del fuego o de las temperaturas extremas, sino de respirar compuestos perjudiciales. El documento puntualiza que la humareda transporta partículas finas PM2,5 capaces de introducirse en el sistema pulmonar y empeorar de forma súbita las dolencias de tipo respiratorio y circulatorio.
Cómo protegerse en casa y en la calle del humo de los incendios
Si un área residencial resulta alcanzada por una columna de cenizas y gases, el comportamiento idóneo depende de la ubicación del individuo. En los hogares, la indicación primordial consiste en clausurar herméticamente los accesos y ventanales para impedir la entrada de corrientes nocivas a las habitaciones.
La Comunidad de Madrid, mediante sus plataformas de información sanitaria y ambiental, sugiere adoptar estas pautas de protección y transporte para atenuar los efectos del humo de los incendios:
- Emplear los equipos de climatización de forma exclusiva en función de recirculación, impidiendo el paso del aire externo.
- Permanecer en interiores y no transitar por la vía pública salvo por motivos urgentes e ineludibles.
- Ingerir líquidos de manera continua para asegurar una buena hidratación y contactar con personal médico si se observan molestias.
- Interrumpir la marcha del vehículo ante nieblas espesas, manteniendo los cristales subidos y el sistema de aire en circuito cerrado.
Para los ciudadanos que se hallen en espacios abiertos y carezcan de un inmueble donde resguardarse, el Ministerio de Sanidad recomienda distanciarse de los focos de combustión. Asimismo, resulta clave moderar la actividad física, resguardar la vista con anteojos protectores y emplear prendas de manga larga para mitigar la exposición de la piel a los residuos suspendidos.
Qué mascarilla utilizar y cuáles son los grupos de riesgo
Una de las aclaraciones más destacadas de las directrices del Ministerio de Sanidad atañe a los elementos de seguridad individual. El organismo estatal recalca que los protectores de tipo quirúrgico, las prendas de cuello o los paños no brindan un aislamiento real frente al humo de los incendios. Con el fin de retener con éxito las micropartículas nocivas, resulta imprescindible recurrir a mascarillas FFP2 o N95 al transitar por el exterior.
La peligrosidad del aire contaminado no repercute de idéntica forma en toda la sociedad. De acuerdo con el Ministerio de Sanidad, existen colectivos vulnerables que requieren un cuidado especial:
- Personas de edad avanzada.
- Menores de cinco años.
- Mujeres embarazadas.
- Pacientes con dolencias crónicas como asma, EPOC, problemas de corazón o diabetes.
Por otra parte, la inhalación continuada del humo de los incendios puede desencadenar crisis de salud graves. Las manifestaciones físicas que exigen asistencia en centros hospitalarios o llamadas de socorro comprenden la falta de aire severa, molestias en el pecho, pérdida de equilibrio o desorientación, junto con una crisis aguda en personas aquejadas de asma o EPOC.
Consulta la guía de recomendaciones sanitarias del Ministerio de Sanidad ante los incendios forestales.








