Con el gas disparado, muchos hogares y bares de la Comunidad de Madrid están recuperando la clásica bombona de butano naranja para cocinar y ciertos usos domésticos. Un técnico calcula que un consumo medio puede rondar las seis bombonas al año, lo que deja una factura anual cercana a los 95 euros.
La escena vuelve a repetirse como antaño: bombonas en balcones, cocinas y locales de hostelería. En el programa “Hablamos de Madrid” de Telemadrid se han acercado a un almacén de butano en Alcorcón para explicar el repunte de la demanda y el motivo principal, el ahorro frente al gas. Además, la reciente sentencia del Supremo ha puesto el foco en la compensación económica al reparto de bombonas, reabriendo el debate sobre si deben beneficiarse las distribuidoras o los trabajadores.
Precio de la bombona de butano en 2026: cuánto cuesta y cuándo cambia
Muchos consumidores buscan estabilidad en el gasto energético. Según lo contado en Telemadrid, la bombona se está consolidando como “refugio” para el bolsillo, con un cálculo orientativo de unas seis bombonas al año en un hogar promedio, que se traduciría en unos 95 euros anuales.
Eso sí, el consumo real cambia mucho según el uso. No gasta lo mismo quien solo cocina que quien utiliza estufa de gas de forma habitual, o quien vive en una casa con más miembros. Aun así, el retorno del butano tiene un factor que pesa: se compra por unidad y permite controlar mejor cuánto se gasta cada mes.
La bombona tradicional de 12,5 kg tiene un precio máximo regulado y se revisa con periodicidad bimestral. El BOE recoge que esta revisión produce efectos desde el tercer martes del mes en el que se realiza la actualización. En la última revisión disponible, el precio de la bombona de butano de 12,5 kg figura a 15,58 euros (impuestos incluidos) y entró en vigor el 20 de enero de 2026.
El propio BOE publica el precio máximo antes de impuestos como 101,5583 céntimos de euro por kilo (aplicable desde el 20 de enero de 2026), base sobre la que se calculan los importes finales al consumidor con la fiscalidad correspondiente.
Además, el sistema limita las variaciones, y la bombona regulada se actualiza el tercer martes de los meses impares, con un tope de cambio de +/- 5% respecto al precio anterior.
Consejos para ahorrar en la factura del gas sin renunciar a la seguridad
Antes de dar el salto del gas natural al butano (o de combinar ambos), hay que revisar dos cosas: el coste real de tu suministro actual y la seguridad de la instalación y los aparatos que vayas a usar. Estos son los puntos básicos a tener en cuenta:
- Haz números con tus hábitos: si el gas se usa sobre todo para calefacción, el ahorro con bombonas no siempre está garantizado; para cocina y usos puntuales suele ser más fácil controlar el gasto.
- Comprueba el estado de la instalación: si hay que adaptar aparatos o revisarlos, debe hacerlo un profesional autorizado.
- Ventilación y almacenamiento: evita espacios cerrados sin ventilación y sigue siempre las recomendaciones de seguridad del proveedor y del instalador.
- Recuerda que no todas las bombonas cuestan lo mismo: la de 12,5 kg es la referencia regulada; otras (ligeras o formatos distintos) pueden tener precios diferentes según reparto, punto de venta o zona.
Con el precio regulado como referencia y la presión sobre la factura del gas, la bombona vuelve a colarse en muchas decisiones domésticas. El ahorro puede existir, pero depende del uso y de hacerlo con instalación y hábitos correctos. En nuestra sección de actualidad puedes encontrar más noticias económicas de interés.








