Un empleado puede solicitar a su empresa que sus días de libranza caigan entre semana si necesita asistir a un curso de formación oficial. La petición debe estar justificada y no supone, por sí sola, un derecho automático a escoger los descansos.
Los trabajadores que quieran inscribirse en un curso oficial y tengan problemas para acudir por sus turnos o días de descanso pueden pedir a la empresa una adaptación de su jornada. La solicitud debe plantearse por escrito, con la matrícula, el horario del curso y el calendario de clases. El punto principal es acreditar que la formación es oficial y que coincide con el tiempo de trabajo o con la organización habitual de los turnos.
Cuándo puede un trabajador pedir cambiar sus días de libranza para estudiar
El Estatuto de los Trabajadores reconoce el derecho a la promoción y formación profesional en el trabajo. En concreto, el artículo 23 establece que el trabajador tiene derecho a los permisos necesarios para acudir a exámenes, a una preferencia para elegir turno cuando curse estudios para obtener un título académico o profesional, y a la adaptación de la jornada ordinaria para asistir a cursos de formación profesional.
Esto no significa que el empleado pueda imponer siempre sus días de libranza. La empresa debe analizar la petición según la organización del servicio, el convenio colectivo y el sistema de turnos. Aun así, si el curso es oficial y el trabajador acredita que necesita esos días para asistir, la solicitud tiene una base legal más sólida.
La forma más adecuada de pedirlo no es limitarse a decir que se quiere librar entre semana, sino solicitar una adaptación temporal de la jornada o de los descansos semanales por asistencia a formación oficial.
Qué documentación debe entregar a la empresa para justificar el curso oficial
Para que la petición tenga más posibilidades de prosperar, el trabajador debe presentar la solicitud por escrito. En ella debe indicar el nombre del curso, el centro que lo imparte, la fecha de inicio y finalización, los días de clase y el horario concreto.
En el caso del Permiso Individual de Formación, Fundae señala que la formación debe ser oficial, presencial o contar con clases, prácticas o tutorías presenciales obligatorias, y realizarse en horario laboral. También indica que deben aportarse documentos como la matrícula oficial, la inscripción en la acreditación correspondiente y el horario de las clases.
Este permiso puede alcanzar hasta 200 horas laborales por curso académico o año natural, según el caso, cuando se cumplen los requisitos.
La empresa puede negarse, pero debe explicar los motivos por escrito
La empresa puede aceptar la solicitud, proponer otra alternativa o denegarla. Si se trata de un Permiso Individual de Formación, la negativa debe estar motivada por razones organizativas o de producción y comunicarse al trabajador.
También hay que tener en cuenta que el descanso semanal tiene una regulación propia. El Estatuto de los Trabajadores reconoce, con carácter general, un descanso mínimo semanal de día y medio ininterrumpido, aunque su distribución puede depender del convenio, del contrato y de la organización de la actividad.
Por eso, lo recomendable es pedir la modificación como una medida temporal y bien documentada. Un ejemplo de redacción sería: “Solicito la adaptación temporal de mi jornada y de mis días de descanso semanal para poder asistir al curso oficial indicado, aportando matrícula, calendario lectivo y horario de clases”. Entra en nuestra sección de empleo para concoer otras noticias laborales relevantes.







