El acuerdo europeo cambia las reglas para viajar en avión y afecta a la compra de billetes, retrasos, reclamaciones y asientos familiares. La maleta de mano deberá aparecer incluida en una tarifa visible desde el principio, aunque las aerolíneas podrán ofrecer descuentos a quienes viajen sin ella.
El Parlamento Europeo y el Consejo han cerrado un acuerdo provisional para reformar los derechos de los pasajeros aéreos en la Unión Europea. El texto todavía debe recibir la aprobación formal de ambas instituciones, pero ya marca el camino de la nueva normativa: más transparencia en los precios, compensaciones por retrasos desde las tres horas y nuevas obligaciones para las aerolíneas en caso de incidencias.
Qué cambia en la maleta de mano y el precio del billete de avión
La gran novedad está en cómo se mostrará el precio del billete. Las aerolíneas, intermediarios y buscadores deberán enseñar desde el inicio del proceso de reserva la tarifa aérea que incluye el equipaje de mano, para que el pasajero pueda comparar precios sin cargos ocultos.
El viajero tendrá derecho a subir a bordo, sin coste adicional, un artículo personal como una mochila pequeña o una bolsa. En el caso de la maleta de mano, el acuerdo permite a las compañías ofrecer una reducción del precio a quienes decidan viajar sin ella, por lo que no queda blindada como gratuita en todos los billetes.
Este punto llega después del choque abierto en España por el cobro del equipaje de cabina. Consumo sancionó en 2024 a Ryanair, Vueling, EasyJet, Norwegian y Volotea con casi 179 millones de euros por prácticas como exigir suplementos por la maleta de mano o cobrar por reservar asientos contiguos a menores y personas dependientes.
Indemnizaciones por retraso de vuelos: se mantienen hasta 600 euros
El acuerdo mantiene uno de los derechos más importantes para los viajeros: la compensación económica por retrasos superiores a tres horas, cancelaciones con menos de 14 días de antelación o denegación de embarque. Las cuantías seguirán siendo de 250 euros para vuelos de hasta 1.500 kilómetros, 400 euros para trayectos de entre 1.500 y 3.500 kilómetros, y 600 euros para los vuelos más largos.
Las aerolíneas deberán informar electrónicamente a los pasajeros afectados sobre cómo reclamar en un plazo de cuatro días desde el final del viaje. Los usuarios tendrán nueve meses para presentar la solicitud y las compañías dispondrán de 30 días para pagar o justificar por qué rechazan la compensación.
Nuevos derechos para familias, pasajeros vulnerables y reclamaciones a las aerolíneas
La reforma también impide cobrar un suplemento para que un menor de 14 años se siente junto a su acompañante. Esta protección se extenderá a personas con discapacidad o movilidad reducida y a mujeres embarazadas.
Otra medida relevante es el fin de la cláusula conocida como “no show”: la aerolínea no podrá negar el embarque en el vuelo de vuelta porque el pasajero no haya utilizado el trayecto de ida. También se prohibirá cobrar por corregir errores ortográficos en el nombre o por imprimir la tarjeta de embarque tras haber facturado.
La norma se aplicará a vuelos dentro de la UE, a salidas desde la Unión hacia terceros países y a llegadas a la UE cuando opere una aerolínea europea. Una vez adoptadas formalmente y publicadas en el Diario Oficial de la Unión Europea, las nuevas reglas empezarán a aplicarse tras un plazo de 12 meses. Entra en nuestra sección de actualidad para conocer otras noticias destacadas.








