El municipio madrileño duplicará su parque residencial protegido con un modelo de gestión local e importes inferiores a los del mercado libre.
El plan para construir nuevas viviendas públicas de alquiler en Rivas Vaciamadrid ha logrado su avance definitivo. Según informó la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid, el pasado 23 de julio de 2026 se autorizó el uso de los tres primeros terrenos para este proyecto, contemplados en el Plan Estratégico Municipal de Vivienda y Suelo. Mediante esta decisión, la localidad proyecta edificar más de 500 pisos protegidos de arrendamiento; esta actuación duplicará la oferta pública del municipio, que sumará un total de 758 inmuebles tras adjudicar una promoción previa de 83 pisos destinados a la población joven.
Cómo se adjudicarán las nuevas viviendas públicas de alquiler en Rivas
Con el fin de optar a estos pisos, los solicitantes tienen que reunir varias condiciones particulares fijadas por la Empresa Municipal de la Vivienda (EMV). La adjudicación de los inmuebles se tramitará directamente mediante la base de datos de esta entidad pública.
Las condiciones obligatorias para participar en el proceso de selección son:
- Acreditar un mínimo de un año viviendo o trabajando en el municipio de Rivas Vaciamadrid.
- Estar dado de alta formalmente en el Registro Único de la EMV.
- Disponer de unos ingresos anuales que no sobrepasen los topes establecidos por la ley de vivienda protegida.
- Respetar rigurosamente los requisitos de entrada exigidos en el momento de suscribir el contrato de arrendamiento.
Apuntarse a este censo municipal no conlleva ningún coste, cuenta con una vigencia de dos años y el trámite se puede efectuar de forma telemática o física. Si quedan viviendas libres tras el reparto inicial, los nuevos inquilinos se seleccionarán a partir de este mismo listado de solicitantes.
Ubicación y precios previstos para los nuevos pisos protegidos
La administración local edificará las promociones en terrenos dotacionales de propiedad municipal ubicados cerca de las calles Trece Rosas, Picos de Urbión y José Hierro. Debido a la calificación de estos suelos, la legislación actual exige que las viviendas sean protegidas y se dediquen únicamente al arrendamiento. El proyecto global abarca la intervención en cinco parcelas, ya que se añadirán los sectores de Jovellanos y Junkal a los tres terrenos ratificados recientemente por el gobierno local.
Las mensualidades de los contratos serán inferiores a los precios máximos que la Comunidad de Madrid establece para los pisos protegidos en la zona B, área a la que pertenece esta localidad. Se prevé que las rentas mensuales varíen entre los 450 y los 900 euros mensuales. De acuerdo con las bases del proyecto, los gastos comunitarios que asuman los usuarios no podrán exceder el 10% del importe del alquiler. Asimismo, el pago mensual de la renta comprenderá obligatoriamente una plaza de aparcamiento y un trastero de manera vinculada.
Un modelo de concesión con un estricto control municipal
La administración de las viviendas públicas de alquiler se articulará a través de una concesión administrativa, fórmula que garantiza que el suelo siga siendo de propiedad municipal en todo momento. Cuando concluya el plazo de explotación fijado en el contrato, la titularidad de los inmuebles pasará por completo a manos del Consistorio.
Con el objetivo de supervisar la gestión de las promociones, se creará un comité de control donde el Ayuntamiento tendrá representación mayoritaria. Este grupo de trabajo estará liderado por el departamento municipal responsable y dispondrá de la colaboración de la EMV junto a otros departamentos del gobierno local.
Los inmuebles se construirán siguiendo pautas de sostenibilidad y ahorro energético con el fin de abaratar los gastos de suministros de los residentes. Los pisos contarán con cocinas amuebladas, climatización para verano e invierno, sistemas de ventilación cruzada y zonas comunes adaptadas al entorno. Las condiciones del contrato de obra facultan al Ayuntamiento para realizar cambios en el diseño de los bloques, adaptándolos así a las necesidades de los vecinos de los barrios implicados.








