Los residentes denuncian que la inseguridad y el incivismo se agravan al caer la noche en este punto del distrito madrileño.
La degradación de la convivencia y la falta de seguridad marcan la rutina diaria en el bulevar de Peña Gorbea, un enclave conflictivo situado en el distrito madrileño de Puente de Vallecas. Los residentes del área sostienen que este entorno urbano, denominado por la administración local como Jardín del Bulevar de Peña Gorbea o Paseo Antolín Pulido, se ha convertido en un foco constante de reyertas, consumo de bebidas alcohólicas, transacciones de estupefacientes y abandono de desperdicios; una realidad que se torna especialmente crítica durante las horas nocturnas.
Los testimonios de los ciudadanos que residen en las inmediaciones evidencian un sentimiento generalizado de inseguridad. Una pareja del vecindario explica que, al transitar o detenerse en la zona, han presenciado altercados y conductas problemáticas de personas inestables, lo que les infunde temor cuando se dirigen hacia el acceso del suburbano. El escenario empeora notablemente al caer el sol debido al consumo de alcohol en la vía pública, los gritos y los enfrentamientos. De acuerdo con sus declaraciones, es de conocimiento común entre el vecindario que en este punto se elaboran y distribuyen sustancias estupefacientes de forma habitual.
Qué revelan las cifras oficiales de seguridad en Puente de Vallecas
Frente a las quejas de la ciudadanía, los registros de las fuerzas de seguridad confirman la intensidad de la actividad policial en el entorno ante el repunte de criminalidad. Según los datos facilitados por la Policía Municipal de Madrid, a lo largo del mes de mayo de 2026 se interpusieron en el distrito de Puente de Vallecas un total de 59 actas por posesión de sustancias prohibidas y 22 por su consumo en espacios públicos.
Estas intervenciones se complementaron con otros procedimientos tramitados durante el mismo periodo:
- Un balance de 165 personas arrestadas o puestas bajo investigación por los efectivos policiales.
- Se contabilizaron 27 denuncias dirigidas contra personas y 42 relativas a delitos contra el patrimonio.
- Se tramitaron 14 expedientes sancionadores por portar armas.
- Las dependencias de atención ciudadana gestionaron 14 reclamaciones formales.
- Se efectuaron 166 inspecciones y controles en locales de ocio nocturno y establecimientos recreativos.
La tensión en el barrio también se refleja en las solicitudes de intervención vecinal gestionadas por el cuerpo de seguridad local. De acuerdo con el balance disponible al término del primer trimestre, concretamente a fecha de 31 de marzo de 2026, el distrito registraba 64 requerimientos por problemas de convivencia entre vecinos y 13 peticiones vinculadas a la seguridad ciudadana.
Suciedad y falta de civismo en el bulevar de Peña Gorbea
El malestar de los vecinos no se limita en exclusiva a los hechos delictivos, sino que abarca también el progresivo abandono del espacio común. Otro de los residentes del distrito critica la acumulación de basura y la ausencia de conductas cívicas en las aceras; una situación visible en la presencia constante de deyecciones humanas y animales, así como de envases de vidrio esparcidos por el suelo.
Conforme a su relato, algunas personas vulnerables que carecen de hogar pernoctan en los accesos públicos y realizan sus necesidades biológicas a la intemperie. Aunque este vecino matiza que la situación resulta tolerable durante el día, advierte de que el panorama cambia radicalmente al anochecer, momento en que se concentran grupos numerosos para consumir alcohol, cometer hurtos o iniciar disputas violentas en el bulevar de Peña Gorbea.
Ante este escenario de vulnerabilidad, los vecinos reclaman intervenciones inmediatas que permitan recuperar el bulevar de Peña Gorbea como un espacio de tránsito seguro y de coexistencia pacífica. Por su parte, el Ayuntamiento de Madrid ha recordado que la competencia en materia de orden público corresponde formalmente a la Delegación del Gobierno, aunque el consistorio colabora de forma activa mediante el despliegue preventivo de la Policía Municipal y la instalación de sistemas de videovigilancia.
En relación con las últimas medidas municipales adoptadas en la zona, la Junta Municipal del distrito acordó en enero de 2026 intensificar el control sobre los comercios minoristas, prestando especial atención a la prohibición de suministrar alcohol a menores y a evitar su consumo en el exterior de los locales. Del mismo modo, en marzo de 2026 se aprobó valorar la colocación de cámaras de seguridad en las inmediaciones de las calles Carlos Martín Álvarez y Santa Alicia, junto con un incremento de las patrullas policiales de carácter preventivo durante las noches y los fines de semana.








