La red autonómica abarca desde las cumbres de Guadarrama hasta el Hayedo de Montejo y los humedales del sureste. La Comunidad de Madrid cifra en nueve los espacios naturales protegidos bajo su gestión.
La Comunidad de Madrid gestiona actualmente nueve espacios naturales protegidos, que representan en conjunto alrededor del 15% de la superficie regional. El catálogo oficial incluye alta montaña, bosques, riberas, humedales y enclaves de especial interés faunístico. Entre ellos figuran la Sierra de Guadarrama, tres parques regionales y espacios singulares como Montejo, Abantos o la Laguna de San Juan.
Guadarrama y la Sierra del Rincón concentran algunos de los paisajes más conocidos de Madrid
El Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama tiene 21.714 hectáreas protegidas dentro de Madrid. En ellas aparecen enclaves como Peñalara, La Pedriza y los grandes cordales serranos. Esta zona permite combinar senderismo, observación de fauna y visitas a municipios de montaña. Algunos de los pueblos serranos de mayor altitud superan los 1.000 metros y mantienen un marcado carácter rural. La variedad de ambientes explica que Guadarrama siga siendo uno de los principales referentes naturales de la región.
Más al noreste aparece la Sierra del Rincón, declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 2005 y ampliada en 2022. Actualmente comprende seis municipios: Horcajuelo de la Sierra, La Hiruela, Montejo, Prádena del Rincón, Puebla de la Sierra y Madarcos. Este último municipio no figuraba en la relación inicial de cinco localidades anterior a la ampliación. La reserva alcanza 16.091,7 hectáreas y alberga el Hayedo de Montejo, declarado Patrimonio Natural de la Humanidad en 2017.
Tres parques regionales muestran una naturaleza muy distinta sin salir de Madrid
El mayor espacio de esta categoría es el Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares, con 42.583 hectáreas. Su territorio alcanza 18 términos municipales y reúne encinares, fresnedas, pinares, roquedos y bosques de ribera. La Pedriza forma parte de este ámbito protegido, junto con zonas de la vertiente meridional de Guadarrama. Su cercanía a grandes núcleos urbanos facilita las visitas, aunque también obliga a proteger especialmente los enclaves que reciben una mayor afluencia.
Al oeste se extiende el Parque Regional del Curso Medio del río Guadarrama, con 22.116 hectáreas y 19 municipios. Su paisaje combina bosque mediterráneo, vegetación de ribera y terrenos agrícolas. El Parque Regional del Sureste suma otras 31.550 hectáreas alrededor de los cursos bajos del Jarama y el Manzanares. Allí aparecen lagunas, cortados y llanuras cerealistas. Quienes busquen alternativas junto al agua también pueden consultar estas rutas por embalses de Madrid durante los meses estivales.
Abantos, Aranjuez y la Laguna de San Juan completan una red con enclaves muy diferentes
La protección madrileña también alcanza espacios de menor extensión, pero con valores naturales muy concretos. El Pinar de Abantos y Zona de La Herrería, junto a San Lorenzo de El Escorial, ocupa 1.538,60 hectáreas. Más al sur, la Reserva Natural El Regajal-Mar de Ontígola, en Aranjuez, alcanza 629,21 hectáreas. Este último enclave destaca especialmente por su importancia para los insectos y las aves acuáticas que utilizan el humedal.
El catálogo se completa con el Refugio de Fauna Laguna de San Juan, de 47 hectáreas, y la Peña del Arcipreste de Hita. Esta última ocupa apenas 2,65 hectáreas y está protegida como Monumento Natural de Interés Nacional. A ellos se suma el Hayedo de Montejo, con 250 hectáreas. Las cifras muestran que la protección no depende solamente de grandes superficies. También alcanza lugares reducidos que conservan valores ecológicos, paisajísticos, científicos o culturales especialmente relevantes.
El Hayedo de Montejo exige autorización y limita diariamente el número de visitantes
No todos estos espacios pueden visitarse con las mismas condiciones. El caso más claro es el Hayedo de Montejo, donde el acceso está regulado por la fragilidad del bosque. Las visitas se realizan mediante sendas guiadas gratuitas y existe un número limitado de plazas diarias. Es imprescindible disponer de autorización o pase y recogerlo siguiendo las condiciones establecidas por el Centro de Información de la Sierra del Rincón. Antes de desplazarse, resulta recomendable consultar las normas vigentes, ya que el procedimiento puede actualizarse.
La diversidad del territorio permite elegir entre alta montaña, robledales, pinares, humedales, riberas o paisajes vinculados al agua. Durante el verano también aumenta el interés por el turismo náutico en Madrid, aunque estas actividades dependen de las condiciones particulares de cada embalse. Para los espacios protegidos, la información oficial ofrece cartografía, normas de acceso, áreas recreativas y redes de sendas. Consultarlas antes de iniciar una ruta permite adaptar la visita a las características de cada enclave.








