El Gobierno autonómico ha llevado a cabo el derribo de construcciones ilegales en el municipio de Fuente el Saz de Jarama para restablecer la ordenación urbanística de la zona. Una intervención coordinada que ha servido para desmantelar un total de doce edificaciones levantadas sin ningún tipo de permiso en terrenos con un alto nivel de protección ambiental.
Estas actuaciones se enmarcan en el Plan de Inspección y Disciplina Urbanística 2025-2029, un programa regional que gestiona la Dirección General de Urbanismo de la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior. El propósito central de estas intervenciones es frenar la ocupación no autorizada del suelo rural y asegurar la conservación de los espacios naturales protegidos de la región.
Qué tipos de suelo protegido han resultado afectados en Fuente el Saz de Jarama
Las demoliciones se estructuraron en dos fases diferenciadas según la clasificación y el nivel de protección de las parcelas afectadas: el primer operativo tuvo lugar el pasado 24 de junio de 2026, procediéndose al derribo de tres instalaciones levantadas sobre un terreno catalogado como Suelo No Urbanizable de Protección Fáunica por las normas urbanísticas locales.
Estos parajes poseen una gran relevancia ecológica al estar integrados en la Red Natura 2000; concretamente, pertenecen a la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) Estepas cerealistas de los ríos Jarama y Henares, así como al Espacio de Importancia Comunitaria y Zona Especial de Conservación (ZEC) Cuencas de los ríos Jarama y Henares. Asimismo, el área afectada invadía la Vereda de San Agustín, una vía pecuaria de especial protección. En este despliegue colaboraron el Cuerpo de Agentes Forestales y patrullas del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil.
La segunda intervención se desarrolló el 9 de julio de 2026, con el desmontaje de otras nueve estructuras irregulares situadas en Suelo No Urbanizable de Protección Edafológica y Paisajística. Este entorno destaca por su valor agrícola y su vulnerabilidad freática, lo que implica que la ausencia de saneamiento adecuado en estas viviendas generaba un riesgo directo de contaminación para las reservas de agua subterránea de la cuenca del Jarama.
Cómo funciona el plan autonómico contra el derribo de construcciones ilegales
La persecución de estas infracciones y el derribo de construcciones ilegales se articulan a través del Plan de Inspección y Disciplina Urbanística 2025-2029, regulado formalmente por la Orden 3895/2025, de 2 de octubre: este marco legal faculta a la administración regional para actuar de forma coordinada a la hora de identificar y sancionar las obras que vulneren la Ley del Suelo madrileña.
De acuerdo con la normativa vigente, edificar en suelos no urbanizables protegidos solo se permite de forma excepcional mediante una calificación urbanística específica. Si los propietarios ignoran los requerimientos de demolición municipales o las entidades locales no actúan en plazo, la Comunidad de Madrid asume la competencia de forma subsidiaria para ejecutar los derribos, repercutiendo luego todos los costes de los trabajos a los infractores.
En lo que va de año, el balance de este plan de inspección en la región refleja las siguientes actuaciones:
- Un total de 17 derribos ejecutados, de los cuales 5 se realizaron por vía de ejecución subsidiaria por parte de la Administración regional y 12 fueron asumidos de forma voluntaria por los propios infractores para evitar mayores sanciones.
- La realización de 179 inspecciones sobre el terreno.
- La apertura de 74 expedientes urbanísticos y 69 expedientes sancionadores.
- La tramitación de 85 requerimientos de información, 326 diligencias previas y 18 expedientes de ejecución subsidiaria en curso.
La presión constructiva en el entorno del río Jarama constituye uno de los desafíos ecológicos más importantes de la región. Según datos del Gobierno autonómico, se estima que existen cerca de 5.334,3 hectáreas afectadas por construcciones irregulares repartidas en 56 municipios madrileños. El 80% de esta superficie se localiza en vegas fluviales, siendo la zona del Jarama la más perjudicada con 1.019,5 hectáreas bajo vigilancia de la inspección.








