El Museo Geominero celebra el centenario de su sala principal, inaugurada por Alfonso XIII en 1926. Sus colecciones, formadas durante casi 180 años, permiten recorrer la historia geológica de España y la evolución de la vida en la Tierra.
El Museo Geominero cumple 100 años convertido en uno de los grandes templos europeos dedicados a la geología. Situado en la calle Ríos Rosas de Madrid, alberga unas 20.000 piezas expuestas en una sala que sorprende por sus dimensiones, sus vitrinas artesanales y una enorme vidriera policromada de los años 20.
El Museo Geominero cumple cien años con una sala central única
“Lo que verdaderamente sorprende al visitante es la entrada en la sala principal, absolutamente mágica”, afirma su directora, la paleontóloga Ana Rodrigo.
El espacio tiene 712 metros cuadrados, alcanza los 19 metros de altura y está distribuido entre una planta principal y tres balconadas. Sobre las colecciones se levanta una vidriera realizada por la casa Maumejean, encargada de filtrar la luz natural que ilumina las 250 vitrinas de madera y vidrio hechas a mano.
Estos son algunos de los datos que explican la singularidad del museo:
| Elemento | Información |
|---|---|
| Inauguración de la sala | 24 de mayo de 1926 |
| Superficie | 712 metros cuadrados |
| Altura | 19 metros |
| Piezas expuestas | Unas 20.000 |
| Vitrinas | 250 |
| Origen de las colecciones | 1849 |
La sala fue inaugurada por Alfonso XIII durante un Congreso Geológico Internacional al que asistieron 1.200 especialistas de todo el mundo. Sin embargo, la historia de las piezas había comenzado muchas décadas antes.
Así nacieron unas colecciones científicas con casi dos siglos de historia
El origen se encuentra en 1849, cuando Isabel II creó la Comisión del Mapa Geológico de España para cartografiar el subsuelo del país. Los geólogos recorrían entonces el territorio a caballo, recogiendo rocas, fósiles y minerales.
“El museo cumple 100 años, pero las colecciones tienen casi 180”, matiza Ana Rodrigo. Aquel muestreo fue formando un conjunto científico cada vez mayor que necesitaba un espacio propio. Tras pasar por varias ubicaciones, en 1921 comenzó la construcción del edificio actual, diseñado por Francisco Javier de Luque.
¿Y qué puede encontrar hoy el visitante? El recorrido mantiene un orden científico muy preciso:
- Minerales clasificados por composición química, estructura cristalina y comunidades autónomas.
- Fósiles españoles ordenados desde el Cámbrico y el Ordovícico hasta el Plioceno.
- Vertebrados distribuidos siguiendo la evolución de peces, anfibios, reptiles, aves y mamíferos.
- Colecciones especiales con piezas singulares por su rareza, conservación o procedencia.
Dicho claro: cada vitrina funciona como una página de la historia del planeta.
Los Tesoros Revelados muestran piezas imposibles de ver a simple vista
Para celebrar el centenario, el museo ha preparado cuatro vitrinas denominadas Tesoros Revelados. Están situadas junto a una réplica del cráneo del Tyrannosaurus rex y muestran fósiles y minerales microscópicos.
Entre las piezas aparecen una garrapata conservada en ámbar, gotas de mercurio ocultas en un cristal de cinabrio y rocas históricas procedentes de antiguas colonias españolas. “La idea es mostrar esto, lo que no se ve”, explica Rodrigo.
La visita de Felipe VI también ha formado parte de los actos conmemorativos. El Rey recibió una caja con 12 minerales estratégicos, entre ellos celestina y calcopirita, y recorrió piezas como meteoritos, un oso de las cavernas, un mastodonte y varios amonites.
“Todo lo que nos rodea está hecho con minerales”, recuerda la directora. Desde la sal hasta el teléfono móvil, la geología sigue mucho más presente en la vida cotidiana de lo que parece.








