El TSJ de Galicia confirmó el despido disciplinario de un mecánico de baja médica por una dolencia lumbar y dolor en la mano derecha tras ser grabado cargando equipo de pesca submarina, agachándose sin problemas y saliendo del agua con varias capturas
La sentencia 226/2018, dictada el 11 de enero de 2018 por la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Galicia, resuelve el caso de un trabajador que llevaba de baja desde el 12 de septiembre de 2016. La empresa lo despidió después de un seguimiento privado y tanto el Juzgado de lo Social número 2 de A Coruña como el TSJ concluyeron que el despido era procedente.
El trabajador estaba de baja por lumbago y dolor en la mano derecha
El empleado prestaba servicios como mecánico y reparaba grúas, camiones y otra maquinaria pesada. Cuando inició la incapacidad temporal, el diagnóstico recogía un desplazamiento discal lumbar sin mielopatía y dolor articular de muñeca y mano derecha, con tratamiento analgésico, antiinflamatorios, reposo y la indicación de evitar grandes esfuerzos con esa mano.
El parte inicial de baja calificaba además el proceso como corto, con una duración estimada de diez días y diagnóstico de lumbago. Pese a ello, la situación se prolongó y a finales de octubre el trabajador volvió a consulta por empeoramiento del dolor en la mano derecha.
En su recurso, el empleado intentó apoyarse en informes posteriores que hablaban de hacer vida normal y actividad física moderada. La Sala rechazó cambiar los hechos probados porque esos documentos eran posteriores a lo sucedido y uno de ellos carecía de sello, firma identificable y procedencia acreditada.
El detective lo grabó cargando peso durante la baja laboral y trepando por las rocas
El seguimiento fue determinante. El 26 de octubre de 2016 se le observó saliendo de un supermercado con una bolsa de considerable tamaño y peso en la mano derecha. Tres días después condujo hasta Pastoriza, recogió a otra persona con equipo de pesca submarina y se desplazó a Suevos.
En la playa se le vio equipándose con traje de neopreno, cinturón de plomos, arpón y boya, además de agacharse en cuclillas sin aparente limitación. Después pasó casi dos horas en el agua y salió trepando por una zona de rocas hacia un acantilado con todo el equipo y varias capturas, entre ellas un congrio de considerable tamaño y peso.
El TSJ de Galicia confirma el despido procedente por quebrar la buena fe contractual
El fundamento jurídico de la decisión fue el artículo 54.2.d) del Estatuto de los Trabajadores, que incluye como incumplimiento contractual la transgresión de la buena fe contractual y el abuso de confianza. Para el tribunal gallego, la actividad desarrollada durante la baja era incompatible con la incapacidad temporal y justificaba el despido disciplinario.
La resolución añade que, en este tipo de supuestos, basta el quebranto de los deberes de fidelidad y lealtad propios de la relación laboral. Por eso, la Sala fue tajante: o el mecánico estaba en condiciones de reincorporarse a su puesto y simulaba una limitación que no tenía, o estaba perjudicando de forma grave y voluntaria su curación. En cualquiera de los dos escenarios, desestimó su recurso y mantuvo la procedencia del despido. Puedes conocer otras sentencias laborales curiosas accediendo a nuestra sección de empleo.








