El Gobierno local ultima una ordenanza municipal para organizar un sector turístico que ya registra numerosas sanciones por estacionar de forma incorrecta.
El auge de los tuks-tuks en Madrid ha abierto una discusión profunda acerca de la circulación y la coexistencia en las vías del casco antiguo. El regidor madrileño, José Luis Martínez-Almeida, constató su previsión de que, tras el periodo estival, específicamente en septiembre, salga adelante la normativa local diseñada para ordenar en detalle el funcionamiento de estos triciclos dedicados a los recorridos turísticos.
La iniciativa pretende estructurar un ámbito comercial que se ha expandido con fuerza recientemente y que todavía no dispone de reglas particulares en la urbe. Según detalló la vicealcaldesa, Inma Sanz, el borrador se halla en su última etapa de elaboración técnica; un paso que proporcionará un marco jurídico sólido y un mayor control sobre esta modalidad de transporte de viajeros.
Cómo afectará la nueva normativa a los tuks-tuks en Madrid
Un análisis de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia constató que la capital española carece de una legislación particular para esta actividad. Debido a esto, la administración municipal redacta un reglamento propio que sea plenamente compatible con la Ley de Ordenación de los Transportes Terrestres y su correspondiente reglamento de desarrollo, que constituyen el marco estatal para el traslado de pasajeros.
El propósito municipal consiste en hallar un punto medio que haga posible el beneficio empresarial sin congestionar las calles. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia advierte que las restricciones locales deben ser moderadas y favorecer la libre competencia; no obstante, reconoce la potestad de los municipios para exigir licencias que preserven la seguridad vial y la fluidez del tránsito en el entorno urbano.
El modelo de Sevilla como referencia para ordenar el transporte de visitantes
Con el fin de elaborar las nuevas directrices para estos vehículos, los técnicos municipales examinan las medidas de otras urbes que ya han regulado su uso. El documento de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia menciona de forma directa las experiencias de Zaragoza y Sevilla como ejemplos donde este servicio turístico funciona bajo pautas definidas.
En la capital andaluza, la normativa local incide en la operativa diaria de las empresas para impedir la saturación de los entornos históricos más concurridos. El reglamento se enfoca en supervisar con rigor los siguientes elementos:
- Los itinerarios permitidos por el casco antiguo.
- Los puntos concretos para el ascenso y descenso de pasajeros.
- Las franjas horarias autorizadas para operar durante la jornada.
- El límite de ocupantes establecido para cada triciclo.
Sanciones y dispositivos de vigilancia contra el aparcamiento incorrecto
A pesar de que la normativa entrará en vigor en otoño, la fiscalización de estos transportes se mantiene activa. El consistorio coordina un plan de inspección constante a través de los agentes de movilidad, con especial atención a los distritos de Centro y Retiro, zonas que reúnen el mayor volumen de visitantes de la capital.
El Gobierno local tiene constancia de un mínimo de seis compañías que prestan este servicio en la ciudad. A lo largo del presente año, las labores de inspección se han traducido en 901 denuncias a estos vehículos por estacionar en zonas no permitidas o por transitar de forma indebida por vías exclusivas para el transporte público.
Las penalizaciones económicas para los conductores que infrinjan el código de circulación son considerables: las ordenanzas contemplan multas de 90 euros por faltas graves y de hasta 200 euros por infracciones muy graves, con la posibilidad de reducir el importe a la mitad por pago voluntario rápido. Mediante la aprobación de la nueva norma en septiembre, la administración local confía en armonizar la convivencia entre peatones, transporte urbano y operadores turísticos en el centro de la ciudad.








