La combinación de tormentas secas, altas temperaturas y viento mantiene en alerta máxima a los servicios de emergencias por la aparición de fuegos latentes en el monte.
Los incendios por rayos se activan con la llegada del verano y la inestabilidad atmosférica, multiplicando el peligro en los montes españoles. Este tipo de siniestro preocupa especialmente a los servicios de extinción por su capacidad de originarse en cualquier área forestal, frecuentemente en zonas de difícil acceso; además, estos fuegos pueden permanecer latentes en el interior del arbolado y manifestarse al día siguiente, cuando el incremento de las temperaturas y el viento reactivan las brasas ocultas.
La coexistencia de calor extremo, viento y baja humedad en la vegetación favorece que las tormentas secas liberen descargas eléctricas sin apenas precipitaciones: una chispa que prende de forma inmediata. Ante este escenario, la prevención y la rápida alerta de los ciudadanos resultan indispensables para evitar que un conato derive en una emergencia mayor.
Por qué las tormentas secas multiplican el peligro de incendios por rayos en el monte
De acuerdo con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, los fuegos causados por descargas eléctricas naturales conllevan dificultades añadidas para los equipos de extinción; al producirse en áreas escarpadas o cumbres, el acceso terrestre es complejo y obliga a priorizar los recursos aéreos inicialmente.
La detección tardía representa otra de las grandes amenazas de los incendios por rayos: el impacto puede no generar humo visible de inmediato si el árbol conserva humedad o si la lluvia ligera apaga la llama externa, pero mantiene el núcleo incandescente; este fuego latente resiste horas o días hasta que el calor del mediodía lo reactiva.
Para anticiparse a estas situaciones, la Agencia Estatal de Meteorología ha implantado en esta campaña el nuevo Índice de Peligro de Incendios Forestales; este sistema mejora la resolución espacial a un kilómetro y establece seis niveles de riesgo basados en variables específicas:
- El estado de sequedad de la vegetación fina y muerta.
- La humedad profunda del suelo forestal.
- Los diferentes usos del suelo y la vulnerabilidad del terreno.
Qué actividades están prohibidas en la Comunidad de Madrid
Con el inicio de la época de peligro alto de incendios forestales, fijada entre el 15 de junio y el 30 de septiembre de 2026, la administración autonómica ha restringido el acceso a sus espacios naturales. Mediante el Plan INFOMA 2026, que moviliza a 6.110 profesionales y voluntarios (incluyendo 1.680 bomberos y más de 350 agentes forestales en activo), se han endurecido las prohibiciones para evitar negligencias.
Las restricciones vigentes para ciudadanos y ayuntamientos contemplan las siguientes medidas:
- Está totalmente prohibido usar fuego en terreno forestal y en una franja de seguridad de 400 metros a su alrededor.
- No se permite el uso de barbacoas, hogueras ni quemas de residuos agrícolas en estas zonas.
- Queda suspendido el lanzamiento de cohetes, fuegos artificiales o cualquier artefacto pirotécnico sin una autorización expresa y previa de ASEM112.
- Se restringe el uso de maquinaria pesada, herramientas agrícolas y equipos que puedan generar chispas, calor o descargas eléctricas en suelo forestal.
Asimismo, desde el pasado 7 de julio de 2026, la Comunidad de Madrid mantiene suspendido temporalmente el uso de maquinaria en terrenos forestales durante los días de riesgo extremo; cualquier labor con estos equipos requiere una autorización de los servicios de emergencias.
Inversión récord y consejos de autoprotección para los ciudadanos
Para reducir el impacto del fuego, el Gobierno autonómico ha destinado más de 52,7 millones de euros a la campaña de prevención y extinción de 2026, lo que representa un aumento del 3,5% respecto al año anterior. Previamente, las brigadas forestales intervinieron en 5.298 hectáreas de terreno forestal y en 74,6 kilómetros de pistas para reducir el combustible vegetal y facilitar el acceso de los camiones de bomberos.
En el ámbito estatal, la campaña de verano de 2026 se anticipó al 1 de junio por el aumento de las temperaturas; según datos de Protección Civil, el balance nacional de 2025 cerró con 8.189 incendios forestales y un total de 354.793 hectáreas quemadas.
La implicación de los ciudadanos es clave en la cadena de extinción: ante cualquier columna de humo en el monte o conducta sospechosa, se debe avisar inmediatamente al teléfono de emergencias 112, sin asumir que otros ya lo han reportado.








