Una investigación señala que el 11% de los trabajadores teme el desempleo, mientras distintas administraciones impulsan cursos gratuitos para afrontar el cambio tecnológico.
La integración de la IA en el trabajo progresa de forma regular en España, un país donde prácticamente el 50% de los empleados utiliza estos sistemas habitualmente. La discusión sobre si estos avances destruirán empleo o facilitarán las tareas diarias sigue activa en los centros laborales. Según el estudio ‘People at Work 2026’ de la firma ADP Research, el 11% de los profesionales del país teme que la tecnología asuma sus funciones y los sustituya definitivamente.
El uso real de la IA en el trabajo y el temor de los empleados
Esta investigación, basada en encuestas a 39.000 trabajadores de 36 países, refleja opiniones encontradas sobre la IA en el trabajo: el 14% de los ocupados en España prevé efectos favorables en sus labores para el año que viene, aunque persiste el miedo al reemplazo. En la actualidad, el 15% de la población activa nacional emplea estas aplicaciones diariamente; asimismo, un 31% las utiliza de forma recurrente cada semana.
Por otra parte, la frecuencia de uso de esta tecnología difiere según el género y la edad de los empleados: los jóvenes encabezan la implantación de estas herramientas digitales.
- Un 18% de los ocupados de entre 18 y 26 años recurre a estos sistemas todos los días.
- El 33% de los profesionales de entre 55 y 64 años confiesa no haberlos utilizado jamás.
- El 16% de los varones emplea estos recursos a diario frente al 13% de las mujeres.
En el ámbito estatal, únicamente el 17% de la fuerza laboral declara no usar nunca la inteligencia artificial; este porcentaje sitúa a España por debajo del promedio de la Unión Europea, que alcanza el 22%.
Datos oficiales sobre la implantación tecnológica en las empresas
Los registros del Instituto Nacional de Estadística confirman la rápida digitalización del tejido productivo: el 21,1% de las empresas de diez o más trabajadores adoptó la inteligencia artificial en el primer trimestre de 2025. Esta cifra supera la media de la Unión Europea, donde la oficina Eurostat sitúa la tasa de uso en un 20,0% para ese mismo intervalo temporal.
En el plano social, el 37,9% de los ciudadanos de entre 16 y 74 años ha manejado herramientas de generación de contenidos en algún momento; este dato también sobrepasa el promedio comunitario del 32,7%. Con el fin de regular la seguridad de la IA en el trabajo, la Comisión Europea promovió el Reglamento de Inteligencia Artificial de la Unión Europea, vigente desde el 1 de agosto de 2024: las directrices iniciales de capacitación digital se activaron el 2 de febrero de 2025, mientras que el marco regulatorio general será exigible a partir del 2 de agosto de 2026.
Efectos reales de la automatización en el rendimiento laboral
Pese a las dudas iniciales, los estudios económicos muestran una evolución progresiva: el Banco Central Europeo apunta que la repercusión global de estos sistemas sobre el empleo es moderada por el momento; no obstante, la entidad advierte de una mayor presión en los puestos más vulnerables, sobre todo en los trabajadores más jóvenes o con menor experiencia.
En el ámbito organizativo, la economista de la firma ADP, Nela Richardson, explica que la tecnología transforma la metodología laboral y la percepción de las plantillas: «La IA cambia el modo de trabajar, pero también el cómo se sienten las personas que están en las empresas», sostiene la especialista. Las conclusiones del estudio revelan que el 30% de los usuarios diarios muestra una gran implicación profesional, si bien detectan caídas puntuales de rendimiento al pasar de labores mecánicas a funciones más complejas; en paralelo, quienes usan habitualmente estas herramientas expresan mayor seguridad en sus puestos y una reducción del estrés al percibir la tecnología como un soporte diario.








