Dejar una pequeña entrada de luz al amanecer puede facilitar un despertar más natural, aunque no sirve para todos los hogares. La alternativa está en los despertadores que simulan la salida del sol.
Bajar las persianas por completo antes de dormir es una costumbre muy extendida en España, sobre todo para ganar privacidad, reducir el ruido exterior y evitar que entre luz desde la calle. Sin embargo, hacerlo cada noche puede dificultar el despertar en algunas personas, ya que el cerebro recibe menos señales de luz natural al inicio del día.
La recomendación pasa por no cerrar la persiana hasta abajo y dejar unos centímetros de espacio para que entre claridad al amanecer. El motivo es que esa luz tenue puede ayudar al cuerpo a activar el proceso de despertar de forma progresiva.
Por qué no siempre interesa bajar las persianas hasta abajo por la noche
La luz tiene una relación directa con el ritmo circadiano, el reloj interno que regula los ciclos de sueño y vigilia. Los CDC, a través de NIOSH, explican que el ciclo de luz y oscuridad influye en el sueño, la alerta y el reloj biológico, y que la luz de la mañana puede favorecer que el cuerpo se active antes.
Esto no significa que haya que dormir con luz. Durante la noche, la oscuridad sigue siendo importante para descansar mejor, especialmente si la vivienda da a una calle con farolas, escaparates o tráfico. La recomendación de dejar unos centímetros de persiana tiene más sentido cuando la habitación recibe luz natural al amanecer y no una iluminación artificial intensa durante toda la noche.
En dormitorios muy expuestos a la calle, cerrar completamente puede seguir siendo la mejor opción. También en el caso de personas con sueño ligero, turnos nocturnos o bebés, donde cualquier entrada de luz puede alterar el descanso.
Cuándo dejar unos centímetros de persiana puede ayudar al despertar
Esta medida puede resultar útil para quienes se despiertan con sensación de cansancio, apagan varias alarmas o sienten que el cambio entre oscuridad total y alarma sonora es demasiado brusco.
La exposición a la luz por la mañana ayuda a sincronizar el reloj interno, según Harvard Health, que señala que el ritmo circadiano se ajusta cada día con la primera exposición a la luz matinal. También advierte de que la luz brillante por la noche, incluidas pantallas y luces artificiales, puede alterar ese equilibrio.
Por eso, el momento importa. Lo aconsejable no es dejar pasar luz durante toda la noche, sino permitir que la claridad del amanecer entre de manera suave en la habitación. En viviendas con orientación este, este efecto será mayor. En habitaciones interiores o con poca luz natural, apenas se notará.
La alternativa para quienes necesitan oscuridad total para dormir mejor
Para quienes necesitan dormir completamente a oscuras, existe una alternativa: los despertadores con luz progresiva. Estos dispositivos simulan el amanecer aumentando poco a poco la intensidad lumínica antes de que suene la alarma.
Su ventaja es que permiten mantener la oscuridad durante la noche y activar la luz solo antes de despertar. También pueden ser útiles en invierno, cuando muchas personas se levantan antes de que haya luz natural.
La decisión dependerá de cada dormitorio. Si entra luz de farolas o tráfico, mejor cerrar. Si la habitación recibe claridad natural por la mañana, dejar unos centímetros puede ayudar a empezar el día con menos sensación de sobresalto. Si quieres conocer otros trucos útiles, entra en nuestra sección de actualidad.








