Muchos conductores están dejando el coche en zonas de tierra cuando el aparcamiento junto al recinto se llena a primera hora. El propio Zoo Aquarium de Madrid recomienda acudir en transporte público para evitar problemas de estacionamiento.
Ir al Zoo Aquarium de Madrid en coche puede salir caro. Cuando el aparcamiento próximo al recinto se queda sin plazas, parte de los visitantes termina estacionando en márgenes y áreas de tierra de la Casa de Campo. El resultado se repite con frecuencia: al volver al vehículo, aparece una sanción de 90 euros.
Por qué aparcar cerca del Zoo de Madrid puede acabar en multa
El problema comienza cuando la falta de espacio empuja a muchos conductores a dejar el coche fuera de las zonas habilitadas. Las quejas se han multiplicado en las últimas semanas, también en redes sociales, porque una salida familiar termina encareciéndose después de pagar la entrada y encontrarse con una denuncia en el parabrisas.
La normativa municipal deja poco margen. El Ayuntamiento de Madrid señala que en parques públicos y zonas verdes solo se puede estacionar en lugares autorizados y fija, además, un máximo de 48 horas en esos espacios habilitados. Ese criterio deja fuera las zonas de tierra o los márgenes que no estén expresamente permitidos para aparcar.
Qué dice el Zoo de Madrid sobre el aparcamiento y el transporte público
El propio Zoo Aquarium de Madrid recomienda en su web oficial acudir en transporte público para evitar problemas de aparcamiento. El recinto recuerda que la línea 33 de la EMT deja en la puerta y que la estación de Casa de Campo, conectada con las líneas 5 y 10 de Metro, está a unos 900 metros de la entrada.
Ese aviso cobra más importancia en fines de semana, puentes y jornadas de gran afluencia. Cuando el aparcamiento se llena pronto, muchos visitantes buscan hueco en el entorno y acaban dejando el coche en espacios no autorizados para el estacionamiento. Ahí es donde aparece la multa.
Cómo evitar una multa de 90 euros cuando visites la Casa de Campo
La forma más segura de evitar la sanción pasa por no dejar el coche en zonas de tierra, áreas verdes o márgenes del recinto. Si no hay plaza en el entorno habilitado, la alternativa más prudente es recurrir al transporte público o buscar un estacionamiento legal antes de acceder al zoo.
También hay una cuestión económica relevante. El Ayuntamiento de Madrid recuerda que las multas de tráfico gestionadas por el consistorio tienen una reducción del 50% si se abonan dentro de los 20 días naturales siguientes a la notificación. Con esa rebaja, una sanción de 90 euros se quedaría en 45 euros. En nuestra sección de motor encontrarás otras sanciones de vital importancia para los conductores.








