Un informe revela que nueve municipios madrileños aplican uno de los impuestos de circulación más bajos de España.
Madrid vuelve a destacar en el mapa del impuesto de circulación. El último estudio de Automovilistas Europeos Asociados sitúa a nueve municipios de la región entre los lugares donde menos se paga por este recibo, con una cuota de 8,52 euros para un turismo medio frente a los 59 euros que se abonan en Madrid capital.
Los nueve municipios de Madrid donde el impuesto de circulación cuesta menos
Los ayuntamientos señalados en el informe son La Hiruela, Rozas de Puerto Real, Patones, Venturada, Navacerrada, Robledo de Chavela, Moralzarzal, Collado Mediano y Brunete. Todos comparten un IVTM muy reducido, algo que ha acabado atrayendo miles de matriculaciones.
La Hiruela es el caso más llamativo. Con 88 habitantes, registró 6.126 turismos de empresa en 2025, lo que equivale a 69,61 vehículos por vecino. Detrás aparecen Rozas de Puerto Real, con 22.644 matriculaciones y 39,10 coches por habitante, y Patones, con 17.818 y una proporción de 28,87. Venturada también supera los 13 vehículos por vecino.
La explicación a esto está en el ahorro fiscal. AEA sostiene que muchas empresas de alquiler y renting concentran sus flotas en municipios donde el recibo es mucho más bajo y abren allí sucursales para domiciliar los vehículos. El efecto es más que evidente: esos ayuntamientos ingresan el impuesto de coches que, en muchos casos, ni circulan ni van a circular por sus calles.
El informe añade que ocho pequeños municipios madrileños, entre ellos Venturada, Navacerrada, Robledo de Chavela, Brunete o Collado Mediano, forman parte del grupo de diez localidades españolas que concentran alrededor del 35% de las matriculaciones de turismos de empresa, con 244.921 unidades sobre un total nacional de 694.559. AEA sitúa el origen de este fenómeno en 2000, cuando desapareció el distintivo provincial de las matrículas.
Qué permite la ley del IVTM para que cada ayuntamiento cobre distinto
La Ley Reguladora de las Haciendas Locales deja margen a los ayuntamientos para modular el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica. Las ordenanzas pueden aplicar coeficientes sobre la cuota, introducir bonificaciones de hasta el 75% por clase de carburante o características del motor y llegar al 100% en vehículos históricos o de más de 25 años. Además, la gestión del impuesto corresponde al ayuntamiento del domicilio que figure en el permiso de circulación.
Esa flexibilidad explica que el mismo coche pague importes muy distintos según el municipio en el que esté domiciliado. En Madrid capital, el recibo para un turismo medio asciende a 59 euros, mientras que en estos nueve municipios madrileños baja hasta 8,52 euros, según el cuadro comparativo de AEA para 2026. Entra en nuestra sección de motor para conocer otras noticias destacadas.








