Los trabajadores que sigan en activo después de la edad ordinaria pueden mejorar su jubilación con un complemento permanente, un pago único o una fórmula mixta.
La jubilación demorada permite seguir trabajando más allá de la edad legal para cobrar una pensión más alta cuando llegue el retiro. Este año, la edad ordinaria se sitúa en 65 años para quienes acrediten al menos 38 años y 3 meses cotizados, y en 66 años y 10 meses para quienes no alcancen ese periodo.
La Seguridad Social aclara cómo funciona el 4% extra en la jubilación demorada
Conviene no confundir el incentivo. La subida no es del 4% cada mes, sino del 4% por cada año completo trabajado y cotizado después de cumplir la edad ordinaria. Si el trabajador elige esta modalidad, ese porcentaje se incorpora a la pensión y lo cobrará de forma mensual durante toda la jubilación. Para acceder al complemento, además, debe haber reunido ya el periodo mínimo de cotización exigido al cumplir la edad ordinaria.
Eso significa que retrasar un año el retiro da derecho a un 4% adicional y demorarlo dos años eleva el incentivo ordinario al 8%. Ese porcentaje se suma al que corresponda por los años cotizados y se aplica para fijar la cuantía final de la pensión.
La ley permite elegir entre tres fórmulas. La primera es añadir el 4% por cada año completo de demora a la pensión. La segunda consiste en cobrar una cantidad a tanto alzado en el momento de jubilarse, cuyo importe depende de la carrera de cotización y de la cuantía de la prestación. La tercera combina ambas alternativas, de forma que una parte se cobra de golpe y otra se integra en la pensión mensual. El simulador de Tu Seguridad Social ya permite consultar estas opciones antes de presentar la solicitud.
Los cambios desde abril de 2025 mejoran el incentivo y permiten más flexibilidad
Desde el 1 de abril de 2025, la jubilación demorada incorpora una mejora adicional. A partir del segundo año de demora, el incentivo puede aumentar un 2% por cada seis meses extra, y no solo por años completos. Junto a ello, la reforma también abrió la puerta a compatibilizar estos incentivos con la jubilación activa, lo que da más margen a quienes quieren seguir trabajando sin renunciar por completo a la pensión.
Antes de tomar la decisión, conviene revisar la vida laboral y hacer una simulación oficial, porque el resultado final cambia según la edad, el tiempo cotizado y la base reguladora. En una materia tan sensible como la pensión de jubilación, unos meses más de trabajo pueden modificar de forma clara la cuantía que se cobrará durante años. Entra en nuestra sección de prestaciones para conocer otras noticias en materia de pensiones.








