Las gasolineras alertan de una fuerte subida de la gasolina y el diésel en España, con incrementos que podrían alcanzar hasta 30 céntimos por litro.
La tensión en Oriente Medio está empujando al alza el petróleo y el gasóleo, y el impacto puede notarse de inmediato en las gasolineras. Las estaciones de servicio ya alertan de subidas rápidas que pueden disparar el coste de llenar el depósito, a la misma vez que muchos hogares buscan alternativas energéticas más estables como la bombona de butano, que vuelve a ganar terreno en Madrid.
Por qué el precio de la gasolina y el diésel puede subir hasta 30 céntimos por litro
Detrás del encarecimiento está el salto en los mercados internacionales de energía: el barril de petróleo ha subido con fuerza en pocos días y, sobre todo, se ha disparado el precio del gasóleo en los mercados mayoristas europeos.
En los últimos días, el crudo ha pasado de moverse en torno a los 65 dólares a situarse alrededor de 72 dólares, y el gasóleo cotizado en Londres llegó a encarecerse unos 140 dólares por tonelada en una sola sesión, con más subidas en la apertura del mercado posterior.
Con este escenario, la subida se traslada al surtidor con rapidez. Veremos subidas de entre 15 y 30 céntimos más que el viernes.
Para entender lo que supone en el bolsillo, basta una cuenta sencilla: si el litro sube 0,15 euros, un depósito de 55 litros cuesta 8,25 euros más. Si el alza llega a 0,30 euros, el incremento pasa a 16,50 euros por depósito.
Qué está pasando en el estrecho de Ormuz y cómo afecta a España
El foco del mercado está puesto en el estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica por la que circula cerca de una quinta parte del tráfico mundial de crudo, y cuya situación se ha vuelto crítica por la escalada del conflicto.
En las últimas horas, medios internacionales y agencias han informado de un cierre anunciado por la Guardia Revolucionaria iraní y de interrupciones de navegación, con petroleros detenidos o a la deriva en la zona.
España, aun con un suministro diversificado, no es inmune a este shock. La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, ha señalado que solo el 5% del petróleo y el 2% del gas que consume el país pasan por Ormuz, lo que reduce el riesgo de desabastecimiento directo.
El problema es el precio: cuando el Brent se mueve con fuerza, el mercado lo paga en todo el mundo. Este martes, el Brent ha llegado a rondar los 82 dólares, impulsado por el temor a cortes de suministro.
Consejos para ahorrar combustible
Si la subida te pilla con el depósito vacío, hay medidas sencillas para amortiguar el golpe:
- Comparar antes de repostar: el Ministerio para la Transición Ecológica ofrece un servicio oficial para consultar precios de carburantes y localizar estaciones más baratas (Geoportal de Hidrocarburos).
- Evitar repostar en puntos “de paso” caros: áreas de autopista y zonas muy turísticas suelen tener más diferencia de precio.
- Conducir de forma eficiente: la DGT recuerda que pequeños cambios (suavidad, anticipación, velocidad estable) pueden suponer un ahorro importante a lo largo del año, con recomendaciones que apuntan a recortes de gasto de hasta 500 euros anuales según hábitos y uso del vehículo.
- Aplicar reglas básicas de conducción eficiente: el IDAE recopila pautas como arrancar sin acelerar, usar marchas largas pronto y mantener una velocidad constante.
- Revisar presión de neumáticos y mantenimiento: un coche en buen estado consume menos y evita gastos extra.
Por ahora, el mercado sigue muy volátil y el precio del combustible dependerá de cómo evolucione la tensión y la navegación en Ormuz. Entra en nuestra sección de actualidad para conocer otras noticias económicas destacadas.








