La compañía ferroviaria anuncia la extensión del servicio de mascotas grandes a casi todos sus trenes a partir del 21 de julio de 2026.
La posibilidad de viajar con perros que pesen hasta 40 kilos será una realidad en casi toda la red comercial de Renfe tras su última decisión de transporte. Según ha informado Europa Press, la empresa pública de ferrocarriles planea implantar esta medida en los servicios de AVE, Avlo, Alvia, Euromed, Intercity, Avant y Media Distancia desde el 21 de julio de 2026, facilitando incluso el acceso en las estaciones de tránsito. No obstante, en la actualidad, el portal digital de la operadora todavía no muestra esta flexibilización completa. Por este motivo, resulta aconsejable comprobar la regulación vigente para eludir contratiempos antes de iniciar el trayecto.
Cómo afecta la nueva medida a las conexiones ferroviarias
A día de hoy, las especificaciones de Renfe en su web restringen este traslado de animales de hasta 40 kilos a ciertos trenes de alta velocidad. En concreto, esta alternativa solo se encuentra disponible en los trayectos que enlazan Madrid con las ciudades de Málaga, Sevilla y Granada.
La información de la operadora detalla que la planificación de estos viajes concretos tiene validez hasta el 14 de octubre de 2026 en estas tres provincias. Este límite temporal difiere de otros destinos nacionales, como el corredor de Barcelona, donde el servicio solo aparece garantizado en la web hasta el 31 de mayo de 2026. Los usuarios andaluces deben recordar que, mientras el sistema de venta no recoja las nuevas directrices, la compra de billetes dependerá de estos trenes y periodos definidos en la programación actual.
Guía práctica para viajar con perros en trenes de Renfe
Para quienes se propongan organizar un viaje con su mascota de gran tamaño, el proceso de reserva y las normas a bordo contemplan ciertos requisitos obligatorios. El suplemento fijado para el transporte del animal es de 35 euros y exige la adquisición previa de un billete Elige Estándar.
La tramitación debe completarse de forma digital con un margen mínimo de 24 horas antes de la salida del tren. Esta opción de viaje no permite elegir plaza ni realizar modificaciones posteriores, aunque Renfe sí posibilita la cancelación del billete junto con el pase de la mascota. Además, si ocurriera alguna incidencia que requiriera el traslado por carretera, el viaje de estos animales grandes quedaría sujeto a las condiciones de espacio del autobús o vehículo de sustitución.
Para acceder al vagón, el viajero debe cumplir rigurosamente con las pautas de control de la empresa ferroviaria. Los requisitos de acceso son los siguientes:
- Acudir al Centro de Servicios de la estación con un mínimo de 40 minutos de antelación respecto a la salida del tren.
- Presentar la declaración de responsabilidad rellenada junto con la cartilla de vacunación o el pasaporte sanitario del animal en regla.
- Aportar el documento del seguro de responsabilidad civil que cubra los posibles percances que pueda ocasionar el can.
- Disponer de un juego de limpieza personal para atender cualquier necesidad de higiene durante el viaje.
- Llevar al perro provisto de bozal tanto en las instalaciones de la estación como en los momentos de subida y bajada del tren.
- Mantener al animal controlado en todo momento con una correa fija de una longitud máxima de 1,5 metros.
Restricciones de seguridad y comportamiento a bordo
El reglamento de la operadora también fija exclusiones claras para salvaguardar la seguridad y la tranquilidad del pasaje. Renfe prohíbe el acceso a los vagones de ejemplares de razas consideradas potencialmente peligrosas y de cachorros con menos de 12 meses de vida. Asimismo, no se permite el viaje de hembras que estén en periodo de celo. El perro deberá permanecer en el suelo, al lado de su dueño, sin ocupar ningún asiento; esta pauta es fundamental para quienes deciden viajar con perros sin perjudicar el bienestar del resto de los usuarios del tren.
Diferencias con mascotas pequeñas y perros de asistencia
Este protocolo para animales de gran peso difiere del establecido para mascotas de menos de 10 kilos, las cuales deben viajar obligatoriamente dentro de un transportín o receptáculo homologado. Por otro lado, los perros de asistencia y de apoyo para personas con discapacidad cuentan con una normativa propia y gratuita que les exime de estas restricciones de peso y de abonar tarifas adicionales.








