El proyecto logístico combina trenes de mercancías en horas de baja afluencia con taquillas inteligentes para los usuarios.
La red de transporte subterráneo madrileña ya no traslada únicamente viajeros. El programa de paquetería en el metro, denominado comercialmente Metropaq, se ha consolidado como una opción de logística urbana que busca reducir las emisiones contaminantes y descongestionar el tráfico en superficie. Con este método, las galerías ferroviarias aprovechan sus instalaciones para canalizar miles de envíos diarios, un proyecto que ha despertado el interés de metrópolis como Nueva Delhi.
El desarrollo de la paquetería en el metro se organiza mediante dos etapas de funcionamiento:
- El traslado de mercancías en vagones exclusivos durante las franjas horarias con menor afluencia de pasajeros para evitar alterar el tránsito habitual.
- Una red de consignas electrónicas en las paradas para facilitar que los ciudadanos retiren sus compras de forma directa.
Cómo funciona la paquetería en el metro y qué líneas están activas
La planificación de este esquema de distribución se inició a finales de 2024, expandiéndose de manera paulatina por el subsuelo madrileño: las primeras operaciones experimentales se realizaron en MetroSur (Línea 12) y en la Línea 3, confirmando la viabilidad técnica y económica de las rutas.
Fue en marzo de 2026 cuando se inauguró formalmente el servicio Metropaq en la Línea 3, el trayecto que conecta Villaverde Alto con Moncloa; este recorrido dispone de 57 consignas ubicadas en 19 paradas. Los ciudadanos pueden acceder a estas instalaciones desde las 6:00 hasta la 1:30 durante todo el año, siendo las compañías de mensajería Amazon, GLS y SEUR las encargadas de canalizar las entregas por esta vía.
Con el fin de dotar de cobertura jurídica a esta iniciativa, el Gobierno regional de Madrid reformó los estatutos de la compañía pública Metro de Madrid en julio de 2025. Esta reconfiguración legal facultó al metropolitano para actuar en el ámbito del transporte de carga. De acuerdo con datos de la administración autonómica, los ingresos económicos que genera esta actividad de reparto se destinan íntegramente a la conservación y mejora de las infraestructuras de transporte público.
Las cifras de un modelo de transporte subterráneo en crecimiento
La cantidad de mercancía trasladada ha mostrado una tendencia al alza desde las fases iniciales: durante el primer periodo de pruebas en las líneas 3 y 12 se procesaron cerca de 38.000 envíos. Más adelante, según datos de la Consejería de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, el volumen registrado únicamente en el trazado de MetroSur ascendió a 110.000 bultos.
La meta del proyecto cuando opere a su máxima capacidad es procesar unos 5.000 bultos diarios, lo que posibilitaría prescindir de unas 700 furgonetas en la superficie; el Ejecutivo regional calcula que asentar este formato evitará recorrer más de 50.000 kilómetros diarios por carretera.
Este flujo de carga convive con un volumen masivo de usuarios en el suburbano: Metro de Madrid finalizó el ejercicio de 2025 con una cifra récord de 736.874.012 viajes, registrando 389,6 millones de traslados en el primer semestre de 2026. La previsión del Gobierno autonómico es implantar este sistema de consignas y distribución en el resto de líneas para que ambas actividades se integren sin fricciones.








