La campaña de excavaciones de Pinilla del Valle cumple 25 ediciones y vuelve a investigar unos yacimientos que han dejado hallazgos de más de 480.000 años.
Bajo el suelo de Pinilla del Valle, en plena Sierra de Madrid, todavía quedan muchas páginas de la historia humana por descubrir. Más de 100 arqueólogos y paleontólogos trabajan desde este 15 de agosto en una nueva campaña de excavaciones en el Valle de los Neandertales, uno de los conjuntos arqueológicos más importantes de la región y un enclave que ha adquirido relevancia internacional durante las últimas décadas.
Los investigadores permanecerán sobre el terreno hasta el 15 de septiembre. Será una campaña especial por varios motivos: el proyecto alcanza su 25.ª edición y los trabajos vuelven a centrarse en lugares donde ya han aparecido restos capaces de llevar la presencia humana en este rincón de Madrid a hace más de 480.000 años.
La campaña se desarrollará principalmente en Carrión y Tocornal, dos enclaves situados en el entorno del Calvero de la Higuera. Al mismo tiempo, los científicos continuarán trabajando en la Cueva Des-Cubierta, la Cueva Chica, la Cueva de la Buena Pinta y el Abrigo de Navalmaíllo. Todo el conjunto está protegido como Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Zona Arqueológica y Paleontológica desde 2004.
Un yacimiento de Madrid con restos humanos de más de 480.000 años
Buena parte del interés que despierta Pinilla del Valle está en la antigüedad de los restos que han ido apareciendo campaña tras campaña. Una de las piezas más relevantes salió a la luz en 2023, cuando los investigadores localizaron un molar de homínido en la Cueva Des-Cubierta.
Las posteriores dataciones realizadas por el profesor Hai Cheng situaron su antigüedad en más de 480.000 años. El hallazgo permitió confirmar la presencia de homininos en esta zona al menos desde la primera mitad del Pleistoceno medio y colocó a Pinilla del Valle entre los lugares de la península ibérica con fósiles humanos más antiguos.
La comparación no es menor. La propia Comunidad de Madrid sitúa el enclave, por la antigüedad de sus fósiles, junto a grandes referencias de la arqueología europea como la Sierra de Atapuerca, en Burgos; la cuenca de Guadix-Baza, en Granada; o la Cueva de Aroeira, en Portugal. Pinilla del Valle es, además, el único lugar de la Comunidad de Madrid donde se han localizado evidencias de homininos anteriores a nuestra especie.
Los trabajos de este verano estarán coordinados por Enrique Baquedano, director del Museo Arqueológico y Paleontológico de la Comunidad de Madrid (MARPA) y codirector del Instituto de Evolución en África, y Juan Luis Arsuaga, catedrático de Paleontología de la Universidad Complutense de Madrid y director científico del Proyecto Atapuerca.
Será también la primera campaña que se realice después del fallecimiento de Alfredo Pérez González, codirector del proyecto y una de las figuras vinculadas durante años a la investigación de estos yacimientos.
Los misteriosos cráneos que cambiaron lo que sabemos de los neandertales
No todos los descubrimientos realizados en el valle tienen que ver únicamente con la antigüedad de los restos. Algunos han permitido plantearse cómo pensaban y se comportaban quienes ocuparon estas cuevas hace decenas de miles de años.
La Cueva Des-Cubierta proporcionó una de las pistas más sorprendentes. Los investigadores encontraron allí una acumulación de cráneos de grandes herbívoros, entre ellos bisontes de estepa, uros, ciervos rojos y rinocerontes de estepa. Los análisis detectaron marcas de corte y percusión y revelaron que los cráneos habían sido trasladados de forma intencionada al interior de la cueva.
El hallazgo fue objeto de una investigación publicada en 2023 en la revista científica Nature Human Behaviour. El estudio concluyó que aquella acumulación difícilmente podía explicarse únicamente por razones de alimentación y apuntó a un posible comportamiento simbólico. Además, la repetición de esta conducta a lo largo del tiempo sugiere que pudo transmitirse entre distintas generaciones.
Se trata de una cuestión especialmente relevante porque ayuda a dibujar una imagen de los neandertales más compleja que la que durante décadas predominó fuera del ámbito científico. El yacimiento madrileño ofrece indicios sobre su capacidad para desarrollar conductas que iban más allá de conseguir alimento o fabricar herramientas.
El Valle de los Neandertales podrá volver a visitarse desde septiembre
Mientras duren las excavaciones, la atención estará puesta en lo que pueda aparecer bajo tierra. Después llegará nuevamente el turno del público. Las visitas guiadas al parque arqueológico se retomarán el 16 de septiembre, justo después de finalizar la campaña de investigación.
Los recorridos tienen una particularidad: están dirigidos por integrantes del propio equipo que investiga los yacimientos. De esta manera, quienes se acerquen a Pinilla del Valle pueden conocer sobre el terreno dónde aparecieron algunos de los restos y cómo trabajan los especialistas para reconstruir un pasado que se remonta a cientos de miles de años. Las reservas se gestionan a través de la web oficial del Valle de los Neandertales.
El proyecto afronta, además, otra novedad importante. La Comunidad de Madrid prevé inaugurar en 2027 el Museo-Centro de Estudio y Difusión de El Valle de los Neandertales, concebido para ampliar la divulgación de los descubrimientos realizados en la zona.
Hasta entonces, cada verano vuelve a abrirse una pequeña ventana al pasado en Pinilla del Valle. Durante el próximo mes, más de un centenar de especialistas buscarán nuevas piezas entre sedimentos, huesos y herramientas. Cualquier fragmento puede ayudar a explicar quiénes vivieron en este valle madrileño mucho antes de que existiera siquiera nuestra propia especie.








