Los talleres de nutrición llegan a alumnos de 3º y 4º de Primaria para mejorar sus hábitos alimentarios desde el aula. La iniciativa coincide con los cambios en los comedores escolares que obligan a reforzar la alimentación saludable.
Los alumnos de tercero y cuarto de Primaria de varios colegios de Madrid están aprendiendo nutrición a través del juego. El programa “Nutrición y salud, asignatura pendiente”, impulsado por Salud Ambiental en la Escuela, trabaja conceptos como macronutrientes, grasas saludables, plato equilibrado y frecuencia de consumo en centros de distritos con mayor vulnerabilidad social.
La iniciativa se dirige especialmente a colegios de zonas como Carabanchel, Usera, Puente de Vallecas, Latina, Villa de Vallecas y Villaverde. Durante este curso 2025-2026, los talleres están pensados para alumnado de 3º y 4º de Primaria, con actividades gratuitas, lúdicas y prácticas de unos 90 minutos.
Cómo funcionan los talleres de nutrición infantil en los colegios de Madrid
La propuesta no se plantea como una clase tradicional. Los niños empiezan con preguntas sencillas sobre por qué comemos, qué necesita el cuerpo para funcionar y de dónde obtiene energía. Después, clasifican alimentos, diferencian nutrientes y descubren que no todas las grasas son perjudiciales.
Uno de los ejercicios principales consiste en dibujar un plato saludable: la mitad con frutas y verduras, una cuarta parte con proteínas y otra con cereales integrales. El agua aparece como bebida principal, frente a refrescos o productos ultraprocesados.
El taller termina con un “semáforo alimentario”, una dinámica visual para ordenar los alimentos según su frecuencia de consumo: verde para los habituales, amarillo para los semanales y rojo para los ocasionales. También se analizan los almuerzos que los menores llevan al recreo, donde siguen apareciendo bollería, zumos industriales y bolsas de patatas fritas.
Por qué la alimentación saludable se centra en barrios vulnerables de Madrid
La elección de los centros responde a una realidad social. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición señala en el estudio ALADINO 2023 que más de un tercio de los niños de 6 a 9 años en España tiene exceso de peso y que las cifras son más altas en hogares con menor nivel de ingresos.
Salud Ambiental en la Escuela también apunta a esta relación en la ciudad de Madrid y defiende trabajar la alimentación saludable de forma específica en los distritos con mayor vulnerabilidad. La finalidad es que los menores incorporen hábitos cotidianos y lleven parte de lo aprendido a sus casas.
La educadora Nuria Millán, coordinadora del programa, explica en Madridiario que muchas familias tienen menos tiempo y recursos para preparar comidas equilibradas. A esto se suma la presión social, la publicidad y la presencia habitual de productos poco saludables en los recreos.
Los cambios en comedores escolares refuerzan frutas, verduras y alimentos frescos
Estos talleres coinciden con la aplicación del Real Decreto 315/2025, que establece normas para fomentar una alimentación saludable y sostenible en centros educativos. La norma fija criterios mínimos para comedores escolares, cafeterías y máquinas expendedoras, con prioridad para alimentos frescos, de temporada, legumbres, cereales preferiblemente integrales, frutas, hortalizas, frutos secos y aceite de oliva.
El decreto exige que al menos el 45% de las raciones de frutas y hortalizas ofertadas sean de temporada y que un mínimo del 5% del coste de adquisición corresponda a alimentos de producción ecológica, o bien que se incluyan al menos dos platos principales ecológicos al mes. También limita frituras y rebozados, priorizando técnicas como horno, vapor, hervido o plancha.
Con estas medidas, el comedor escolar gana peso como espacio educativo. Los talleres buscan que los menores no solo identifiquen qué alimentos son más saludables, sino que puedan aplicar esos aprendizajes en el recreo, en el comedor y en casa. Entra en nuestra sección de formación para conocer otras noticias educativas.








