Las altas temperaturas, el sol intenso y la menor humedad ambiental obligan a cuidar mejor las plantas de interior, terrazas y jardines. Desde Miraflores de la Sierra, la sección Botánica con Óscar Domínguez ofrece una guía práctica para mantener las zonas verdes en buen estado durante los meses más calurosos.
Con la llegada oficial del verano, las plantas se enfrentan a una de las épocas más exigentes del año. El calor no solo afecta a los jardines exteriores, también puede pasar factura a las macetas que están dentro de casa. ¿La clave? Observar, prevenir y regar con cabeza, porque no siempre más agua significa mejor cuidado.
Las plantas de interior también necesitan vigilancia durante los meses de más calor
Aunque estén protegidas dentro de la vivienda, las plantas de interior no quedan al margen de los efectos del verano. Las altas temperaturas y los ambientes secos favorecen la aparición de plagas como las cochinillas o la conocida araña roja, un ácaro que se extiende con rapidez cuando encuentra calor y poca humedad.
Además, en esta época se repiten dos errores muy comunes. El primero es regar en exceso pensando que la planta lo necesita por el calor. Sin embargo, demasiada humedad puede afectar a las raíces. El segundo es cambiar la planta de sitio para alejarla del sol y acabar dejándola sin la luz que necesita para crecer bien.
Vamos, que la intención es buena, pero a veces el remedio puede salir regular.
Cómo cuidar las terrazas para evitar problemas con el riego y el calor
Las terrazas ganan protagonismo en verano y pueden convertirse en espacios llenos de color. Para ello, el riego eficiente es fundamental, tanto para evitar el desperdicio de agua como para asegurar que cada planta reciba la humedad adecuada.
También hay que tener cuidado con el agua que cae a pisos inferiores. Este detalle, que parece menor, puede generar conflictos en comunidades de vecinos. Por eso conviene utilizar sistemas que reduzcan el goteo excesivo y eviten derrames.
Para quienes quieran renovar su terraza, aún están a tiempo de incorporar especies adaptadas al calor y de floración estival. Estas plantas pueden aportar color y vida durante los próximos meses.
| Espacio | Cuidado principal en verano |
|---|---|
| Interior | Vigilar plagas, luz y exceso de riego |
| Terraza | Regar de forma eficiente y evitar goteos |
| Jardín | Reducir evaporación y proteger plantas delicadas |
Estos cuidados permiten mantener las zonas verdes en mejores condiciones sin gastar agua de más.
El jardín debe prepararse para soportar jornadas de calor intenso
En los jardines, la gestión del agua vuelve a ser una prioridad. Regar en las horas más frescas del día y usar sistemas que reduzcan la evaporación ayuda a conservar mejor la humedad del terreno.
Las plantas más delicadas pueden necesitar protección frente al sol directo, sobre todo en los días de calor intenso. Para ello, los elementos de sombreo o las plantas acompañantes pueden marcar una diferencia importante.
También conviene prestar atención a las podas estivales. Si se realizan correctamente, ayudan a mejorar la salud de algunas especies, favorecen la ventilación y contribuyen a mantener el jardín cuidado durante toda la temporada.
Antes de que el calor apriete más, conviene revisar estos puntos básicos:
- Comprobar si hay plagas en hojas, tallos y zonas menos visibles.
- Evitar el exceso de riego, especialmente en plantas de interior.
- Mantener una buena iluminación sin exponer plantas delicadas al sol directo.
- Regar en las horas más frescas para aprovechar mejor el agua.
En consecuencia, el verano no tiene por qué dejar terrazas secas ni jardines apagados. Con prevención, observación y un uso responsable del agua, las plantas pueden llegar al final de la temporada en buenas condiciones. Entra en nuestra sección de actualidad para conocer más noticias interesantes.








