La primera fase incluye un nuevo acceso por Bravo Murillo, mejoras de accesibilidad y la recuperación de edificios históricos. El proyecto dará servicio a Chamberí, Tetuán y Moncloa.
La Comunidad de Madrid avanza en las obras de Milla Canal, el proyecto que transformará las instalaciones deportivas del Canal de Isabel II y que contará con una inversión superior a 18 millones de euros. Los trabajos de esta primera fase se desarrollan durante 2026 e incluyen un nuevo acceso desde Bravo Murillo, la eliminación de barreras arquitectónicas y la restauración de la fachada sur del antiguo primer depósito. El Gobierno regional informó de los avances el 22 de agosto de 2026.
Las primeras obras de Milla Canal se centran en los accesos y la accesibilidad
Uno de los cambios más visibles será la apertura de un acceso al complejo desde la calle Bravo Murillo. La intervención busca facilitar la entrada y mejorar la conexión de las instalaciones con los barrios próximos. También se sustituirá el vallado exterior y se reorganizarán las zonas verdes existentes. La actuación beneficiará especialmente a vecinos y usuarios de Chamberí, Tetuán y Moncloa.
Esta fase permitirá además eliminar barreras arquitectónicas para facilitar a las personas con movilidad reducida el acceso a las pistas de tenis y pádel. Los vestuarios de los campos de fútbol serán ampliados y adaptados. El proyecto llega después de la licitación de Milla Canal, que arrancó el año con la redacción de la reforma general del complejo. El contrato licitado incluía también la dirección facultativa, con un presupuesto inicial de 1.092.896,53 euros y un periodo de ejecución de 26 meses.
La reforma incorporará nuevas pistas, gimnasios y más zonas ajardinadas
Mientras avanzan estas actuaciones, la Comunidad de Madrid está redactando el proyecto de ejecución para transformar el resto de las instalaciones. La planificación contempla mejorar y reubicar las pistas de tenis de tierra batida, incorporar una nueva pista de pádel y renovar los gimnasios. También se recuperarán inmuebles con valor histórico y arquitectónico.
La transformación no se limitará a las instalaciones deportivas cerradas. Los espacios exteriores se reorganizarán para aumentar las superficies ajardinadas y hacerlas compatibles con diferentes actividades. Está previsto habilitar áreas de gimnasia para personas mayores, espacios de entrenamiento al aire libre, mesas de tenis de mesa y zonas de juegos infantiles. La configuración definitiva ampliará así los usos del recinto más allá de las pistas deportivas tradicionales.
Una zona verde se convertirá en verano en una playa de piscina de 2.500 metros cuadrados
Uno de los elementos más destacados de Milla Canal será una superficie verde que durante los meses de verano funcionará como una gran playa de piscina de aproximadamente 2.500 metros cuadrados. La actuación ya aparecía entre los elementos principales cuando se presentó cómo quedaría la futura Milla Canal de Chamberí y continúa formando parte del proyecto actualmente en desarrollo.
Otra de las zonas se destinará a actividades culturales. Desde Bravo Murillo se podrá acceder a un paseo arbolado histórico que complementará el existente en Islas Filipinas. Esta combinación de deporte, zonas verdes y patrimonio explica la intención de convertir el recinto en un eje con usos más amplios que los actuales. Las primeras actuaciones terminadas del proyecto se anunciaron para 2027, cuando Milla Canal fue presentada en julio de 2025.
El proyecto recuperará edificios históricos y sumará el nuevo espacio Boix y Morer
La intervención contempla también nuevos espacios construidos. Entre ellos figura el edificio Boix y Morer, denominado así en homenaje a los ingenieros que diseñaron el segundo depósito del Canal de Isabel II. El inmueble dispondrá de salas para actividades deportivas, vestuarios, aseos, oficinas y otros servicios. Junto a la cafetería está prevista una terraza ajardinada.
El actual edificio administrativo cuenta con protección patrimonial y será rehabilitado respetando sus características originales. El proyecto mantiene así parte del legado histórico del complejo mientras incorpora nuevos usos. El primer precedente de esta recuperación fue la rehabilitación de la Fuente del río Lozoya, en Bravo Murillo, 49, un monumento del siglo XIX que volvió a abrirse al público en 2025. Su restauración contó con una dotación de 316.690 euros.
Más información sobre este interesante proyecto urbanístico en el portal web de la Comunidad de Madrid.








