El Consistorio madrileño da luz verde a la rehabilitación del Museo del Ferrocarril con el fin de suprimir modificaciones tardías y devolverle su esplendor fabril del ochocientos.
La andadura de la estación de Delicias arrancó el 30 de marzo de 1880 al erigirse como la primera gran terminal de la capital. Esta obra cumbre de la arquitectura del hierro decimonónica, proyectada por el ingeniero francés Émile Cachelièvre, clausuró el tráfico de viajeros para albergar, desde el 19 de diciembre de 1984, la sede del Museo del Ferrocarril de Madrid. En la actualidad, un Plan Especial de Urbanismo persigue restituir el aspecto original de este recinto histórico mediante una rehabilitación integral que suprimirá los elementos contemporáneos añadidos y realzará su valor patrimonial.
El recorrido burocrático de esta iniciativa ha registrado avances significativos recientemente. El Gobierno municipal ratificó inicialmente el Plan Especial destinado al terreno de paseo de las Delicias 61; una resolución que apareció recogida en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM) el 4 de mayo de 2026. Una vez concluido el plazo de exposición pública de treinta días, fase en la que se paralizó la concesión de permisos de obras en el área concernida, el Pleno municipal validó de forma definitiva la propuesta. Según informó formalmente la Fundación de los Ferrocarriles Españoles (FFE) el 21 de julio de 2026, esta remodelación queda incorporada en las previsiones de su Plan Estratégico para el periodo 2026-2030.
Qué transformaciones estructurales experimentará la histórica estación de Delicias
La meta prioritaria de los trabajos consiste en liberar al inmueble de aquellas modificaciones añadidas que desvirtuaron su traza original. La propuesta busca que la propia edificación actúe como un recurso de exhibición interactivo que permita al público percibir la estación tal como se diseñó en su origen decimonónico.
Las principales medidas técnicas planteadas en la ordenación urbanística son las siguientes:
- Rescatar el vestíbulo de la zona este del museo a través del derribo de los altillos que limitaban la perspectiva del espacio.
- Restablecer la altura primigenia de 14,75 metros en la gran entrada para que recupere su función como puerta principal de acceso para el público.
- Acondicionar dos áreas inéditas de exhibición en el sector este, una cubierta y otra al aire libre, además de un graderío apto para 50 asistentes.
- Consolidar las fachadas exteriores, los soportes de metal y la gran cubierta central del edificio.
- Reubicar la visera exterior que hoy preside la entrada de la Nave Central para devolverla a su emplazamiento original en la fachada oeste, donde se situaba el muelle de llegadas.
- Recuperar la Nave de Fomento, una edificación de mediados de la pasada centuria destinada a acoger la Biblioteca Ferroviaria y el archivo documental gestionado por la FFE.
Vías de financiación y gestión de esta importante restauración histórica
Las actuaciones en la estación de Delicias exigen un cuidado riguroso por su elevado grado de protección monumental. El recinto se ubica en el área de protección del Paisaje de la Luz, entorno distinguido como Patrimonio Mundial por la UNESCO. De este modo, la iniciativa impulsada por Adif junto con la FFE, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana antepone la conservación estricta de la memoria constructiva del recinto.
Los recursos económicos para sufragar las obras provendrán de diferentes canales de carácter público. El plan recibirá subvenciones correspondientes a la partida estatal del 2% Cultural, las cuales se sumarán a los fondos propios aportados por Adif y Renfe. A pesar de que el trámite urbanístico ya dispone del visto bueno del Pleno del Ayuntamiento (con el apoyo de PP, Más Madrid, PSOE y el edil Javier Ortega Smith, además de la abstención de VOX), las entidades responsables del proyecto aún no han concretado una fecha oficial para el comienzo de los trabajos sobre el terreno.








