El Ayuntamiento estudia una prueba piloto en Cuatro Caminos para instalar lockers multioperador en la vía pública. La medida afectaría a 19 puntos y ha abierto un debate por el uso del espacio público y su impacto en el comercio de barrio.
El Ayuntamiento de Madrid, a través del Área de Urbanismo, Medioambiente y Movilidad, analiza la puesta en marcha de una prueba piloto para colocar taquillas inteligentes de recogida y devolución de paquetes en varias calles del barrio de Cuatro Caminos, en el distrito de Tetuán. La iniciativa busca facilitar las entregas del comercio electrónico y reducir parte de los desplazamientos asociados a la llamada última milla logística.
El plan piloto instalaría 19 lockers en calles de Cuatro Caminos
El proyecto tendría una duración estimada de 12 meses y contempla 19 ubicaciones repartidas por el barrio. Entre las zonas previstas figuran vías como el paseo de la Castellana, la avenida de Brasil, la calle Orense, General Perón o Ávila, según la información publicada sobre la memoria del plan.
Estas taquillas para recoger paquetes se colocarían preferentemente en aparcabicicletas de baja utilización y, en algunos casos, en bandas de estacionamiento vinculadas a zonas de carga y descarga. El acceso se realizaría desde la acera para que los usuarios puedan retirar o devolver sus pedidos sin depender de una entrega en el domicilio.
La propuesta no fija un único modelo de locker, aunque sí establece condiciones comunes de tamaño e identificación visual. Las empresas participantes asumirían los gastos de instalación, mantenimiento y funcionamiento de las taquillas.
Qué busca Madrid con las taquillas para recoger paquetes en la calle
El Ayuntamiento defiende que este sistema permitiría mejorar la eficiencia del reparto urbano. La memoria justificativa señala que el aumento del comercio electrónico ha incrementado las entregas domiciliarias, con más desplazamientos, más presión sobre las zonas de carga y descarga y un mayor número de entregas fallidas cuando el destinatario no está en casa.
Con los lockers multioperador, los vecinos podrían recoger sus compras en horarios más flexibles y las empresas de reparto concentrarían más entregas en un mismo punto. Tras la prueba piloto, si el Consistorio decidiera mantener el sistema, tendría que abrirse un nuevo procedimiento para homologar estas taquillas como mobiliario urbano.
La medida abre un debate sobre comercio de barrio y movilidad
La iniciativa ha recibido críticas de Más Madrid, que considera que supone una cesión de espacio público a grandes operadores privados de logística. La concejala Sara Ladra ha defendido que muchos comercios de proximidad ya funcionan como puntos de recogida y entrega de paquetes, por lo que el plan podría generar competencia directa con tiendas de barrio.
El grupo municipal también cuestiona que se utilicen aparcabicicletas en Cuatro Caminos, una zona con mucha actividad urbana. Según Más Madrid, si esos espacios tienen poca demanda, la respuesta debería ser fomentar el uso de la bicicleta y no sustituirlos por taquillas para empresas de reparto.
La prueba, todavía en fase de estudio, sitúa a Cuatro Caminos como el primer barrio elegido para comprobar si este modelo puede encajar en la vía pública madrileña. Su resultado marcará si Madrid avanza hacia una red más amplia de puntos de recogida en la calle o si el proyecto queda limitado a este ensayo inicial. Entra en nuestra sección de actualidad para conocer otras noticias relevantes.








