La aplicación provisional del pacto comercial desde el 1 de mayo abre una reducción de aranceles a productos procedentes de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. El efecto en los supermercados será gradual y no afectará por igual a toda la cesta.
El nuevo acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur ya empieza a mover el mercado agroalimentario. La Comisión Europea confirma que el pacto se aplica de forma provisional desde el 1 de mayo de 2026 y crea una zona comercial de 700 millones de personas, mientras que el Ministerio de Economía señala que el Acuerdo Comercial Interino incluye reducción de aranceles, acceso a servicios y contratación pública.
Qué cambia desde el 1 de mayo con el acuerdo UE-Mercosur en España
El cambio más visible para los consumidores puede llegar por la vía de los costes de importación. Al reducirse o eliminarse aranceles en parte de los productos, algunas frutas y hortalizas procedentes de Mercosur podrán entrar en el mercado comunitario con menos carga aduanera.
Esto no significa una bajada automática en todos los lineales. El precio final también depende del transporte, la campaña agrícola, la distribución, los márgenes comerciales y la oferta disponible en cada momento. Aun así, una mayor competencia suele presionar los precios, sobre todo en alimentos importados que ya tienen presencia en el mercado español.
La Comisión recuerda que la aplicación actual es provisional. El acuerdo entrará formalmente en vigor cuando el Parlamento Europeo dé su aprobación definitiva.
Frutas y verduras que pueden notar antes la rebaja de aranceles
El sector hortofrutícola mira con especial atención a productos como melones, sandías, papayas, piñas, dátiles, higos y cítricos. FEPEX señala que el desarme arancelario previsto para frutas y hortalizas frescas de Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay supone prácticamente libre acceso al mercado comunitario. Los aranceles inferiores al 5% se eliminan al inicio, los situados entre el 5,1% y el 10% desaparecen en cuatro años y los superiores al 10,1% lo hacen en siete años.
En 2024, la UE importó desde Mercosur frutas y hortalizas por 984 millones de euros, frente a unas exportaciones comunitarias de 255 millones. En España, la importación alcanzó 193.000 toneladas y 248 millones de euros, según los datos de Eurostat procesados por FEPEX.
El impacto será más claro en productos con fuerte entrada desde Sudamérica o con menor producción local en determinados meses del año. En los alimentos de temporada española, la evolución puede ser distinta.
Por qué el campo español pide controles ante la competencia de Mercosur
Las organizaciones agrarias temen que el pacto reduzca márgenes a los productores nacionales por la llegada de alimentos con costes más bajos. También reclaman reciprocidad en normas sanitarias, medioambientales y laborales para evitar una competencia que consideran desigual.
Bruselas defiende que el acuerdo mantiene las normas europeas de salud y seguridad alimentaria, con controles y salvaguardias para productos sensibles. EFEAgro recoge que la Comisión deberá iniciar una investigación si las importaciones de productos como carne, huevos, cítricos o azúcar suben un 5% sobre la media de tres años y, al mismo tiempo, los precios de importación se sitúan un 5% por debajo del precio en la UE.
Para los consumidores, la novedad puede traducirse en más oferta y posibles rebajas progresivas en algunas frutas y verduras. Para el campo español, abre una etapa de mayor presión comercial que dependerá de cómo se apliquen las salvaguardias y los controles en frontera. Si quieres conocer más noticias del sector de la alimentación, entra en nuestra sección de actualidad.








