La multinacional de alimentación ha comunicado un despido colectivo que afectará a oficinas, ventas, distribución y varias plantas de producción. El anuncio llega después de que la compañía cerrara 2025 con 2.894 millones de euros de negocio en España y una inversión récord de 96 millones.
Nestlé España comunicó el martes 21 de abril de 2026 su intención de iniciar un expediente de regulación de empleo para un máximo de 301 trabajadores. El ERE de Nestlé en España alcanza al 7,24% de una plantilla de 4.158 personas. Desde ahora abre una negociación con los representantes de los empleados sobre el alcance final y las condiciones de salida.
Los centros de Nestlé en España que quedan en el foco del ERE anunciado
La medida afectará a los centros de Pontecesures, en Pontevedra; Sebares, en Asturias; La Penilla, en Cantabria; Miajadas, en Cáceres; Reus, en Tarragona; y Girona. Además, la empresa ha incluido en el ajuste a personal de oficinas, equipos de ventas y centros de distribución.
La compañía enmarca este despido colectivo en una transformación operativa con la que busca adaptar su estructura al contexto actual del mercado. Su planteamiento, según ha trasladado, pasa por ganar eficiencia y sostener la viabilidad del negocio a largo plazo.
Por qué la empresa justifica el ajuste y por qué los sindicatos lo rechazan
Nestlé sostiene que el sector del gran consumo atraviesa una etapa marcada por el alza de los costes operativos, los cambios en los hábitos de compra y el avance de la marca de distribución. En ese escenario, la multinacional defiende la automatización y la digitalización de procesos como parte de su respuesta.
El anuncio, sin embargo, ha provocado un rechazo inmediato de los sindicatos. CCOO recuerda que Nestlé España cerró 2025 con una facturación récord de 2.894 millones de euros, mientras que la propia empresa informó en marzo de una inversión de 96 millones, la más alta de la última década. UGT también ha pedido retirar la medida y sostiene que no encaja con la rentabilidad del grupo. Todo ello se produce, además, después de que la matriz anunciara en octubre de 2025 un recorte global de unos 16.000 empleos en dos años.
Qué ocurrirá ahora con la negociación del ERE y los derechos laborales
El siguiente paso es el periodo de consultas. La ley obliga a la empresa y a la representación de los trabajadores a negociar de buena fe y fija que debe pasar un mínimo de 30 días entre la comunicación de apertura de ese proceso a la autoridad laboral y la fecha de efecto de los despidos individuales. Por eso, el ajuste no tendrá efecto inmediato y la negociación puede modificar tanto la cifra final como las condiciones de salida.
Además, al superar los 50 posibles afectados, Nestlé tendrá que ofrecer un plan de recolocación externa durante al menos seis meses. Si finalmente se notifican despidos por causas objetivas, el Estatuto de los Trabajadores fija una indemnización de 20 días por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades, y las personas afectadas podrán solicitar la prestación contributiva por desempleo si cumplen los requisitos de cotización.
La mesa negociadora será ahora la que concrete la cifra definitiva de salidas y las medidas sociales que acompañarán el proceso. El caso llega, además, poco más de un mes después de que la filial española presentara una facturación récord, un dato que ya ha endurecido la respuesta sindical al ERE de Nestlé en España. Puedes conocer otras noticias laborales accediendo a nuestra sección de empleo.








