El hallazgo ha aparecido durante la remodelación de la calle de Alcalá y ya ha sido comunicado a Patrimonio. Los restos seguirán visibles mientras la Comunidad de Madrid decide qué hacer con ellos.
Las obras junto a la Puerta de Alcalá han devuelto a la superficie una parte olvidada de la historia de Madrid. Bajo el pavimento han aparecido los raíles del antiguo tranvía en la zona afectada por la reforma del entorno del monumento, un descubrimiento confirmado por el área municipal de Obras tras el control arqueológico de la intervención. De momento, las vías seguirán a la vista hasta que la Dirección General de Patrimonio Cultural marque los siguientes pasos.
Dónde han aparecido los raíles del antiguo tranvía de Madrid y qué decidirá Patrimonio
Los restos han salido a la luz en la zona de acera que el Ayuntamiento está ganando al tráfico en la plaza de la Independencia. La imagen fue difundida por la Asociación Vecinal Retiro Norte y el Consistorio confirmó después el hallazgo. No es la primera vez que unas obras destapan huellas del viejo tranvía en la capital, ya que en los últimos años también aparecieron vestigios en Chamberí y Tetuán.
Por ahora no hay una decisión cerrada sobre su conservación. El Ayuntamiento ha trasladado el descubrimiento a Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid y está a la espera de instrucciones, de modo que el futuro de los raíles sigue abierto.
Cómo cambiarán las obras de la Puerta de Alcalá el espacio peatonal y el tráfico
El hallazgo coincide con una reforma de 6,1 millones de euros en el tramo comprendido entre Cibeles y la plaza de la Independencia. Los trabajos comenzaron a principios de febrero y el calendario municipal apunta al primer trimestre de 2027 como fecha prevista de finalización.
El proyecto prevé un paseo central transitable de 3,8 metros, la ampliación de la acera norte, un carril bici segregado en el lado sur y la plantación de 57 árboles de gran porte para recuperar la doble alineación histórica del arbolado que desapareció en los años 60. Además, la nueva configuración permitirá que los peatones puedan atravesar la Puerta de Alcalá, algo hoy imposible.
Por qué este hallazgo devuelve a Madrid una parte olvidada de su transporte
El tranvía forma parte de la memoria urbana de Madrid. El primero se inauguró el 31 de mayo de 1871 y la tracción eléctrica arrancó el 3 de octubre de 1898. Más de un siglo después, el servicio desapareció el 1 de junio de 1972, cuando se suprimieron las dos últimas líneas.
Durante décadas, varias líneas circularon por la calle de Alcalá y conectaron el centro con zonas como Arturo Soria o Plaza de Castilla. Por eso, la reaparición de estos raíles junto a uno de los monumentos más reconocibles de la ciudad convierte una obra urbana en una escena de historia viva para madrileños y visitantes. Accede a nuestra sección de actualidad para conocer otras noticias destacadas.








