La organización de consumidores ha trasladado a la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición un análisis sobre 65 alimentos en el que las nueve muestras de aceite de orujo de oliva presentaron MOAH por encima de los valores orientativos. El sector sostiene que cumple la legislación vigente y que su producto es seguro.
La advertencia afecta a un producto muy extendido en la cocina doméstica por su precio más bajo y su uso habitual para freír. La OCU reclama la retirada inmediata de este tipo de aceite al entender que los niveles detectados superan entre tres y diez veces el valor máximo temporal que aplica España mientras se aprueba una regulación europea común.
El aceite de orujo de oliva se usa con frecuencia para frituras y se obtiene a partir de los restos del aceite de oliva virgen, que después se extraen, refinan y mezclan con otros aceites de oliva. Esa presencia habitual en muchas cocinas es lo que ha elevado la preocupación tras conocerse los resultados del estudio.
Qué ha encontrado la OCU en el aceite de orujo de oliva analizado
El origen de la polémica está en un estudio sobre 65 alimentos con riesgo de incorporar estos contaminantes. Según la OCU, el problema se concentró en el aceite de orujo de oliva: las nueve muestras revisadas dieron positivo en MOAH y, a diferencia de lo ocurrido con otros productos del análisis, la organización explica que en el aceite de oliva no detectó concentraciones cuantificables de este contaminante.
El análisis también localizó trazas de MOSH en esas nueve muestras. OCU apunta a varias posibles vías de contaminación, desde la migración de sustancias desde recipientes usados en la cosecha y el procesado hasta el contacto accidental con lubricantes o la contaminación ambiental.
Qué riesgo tienen los MOAH y qué dice la AESAN sobre estos aceites
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria distingue entre MOSH y MOAH. Sobre los primeros, señala que la exposición alimentaria actual no plantea un problema de salud pública, aunque pueden acumularse en tejidos. El foco principal está en los MOAH, ya que uno de sus grupos puede dañar el ADN y causar cáncer, por lo que no puede fijarse un nivel seguro para esas sustancias.
En España, la AESAN aplica una política temporal de control y fija para los aceites un umbral transitorio de 10 mg/kg hasta enero de 2028, dentro de un sistema pensado para retirar del mercado los alimentos que superen los límites de actuación. La OCU sostiene que sus muestras de aceite de orujo de oliva rebasan entre tres y diez veces el máximo orientativo.
Frente a esa denuncia, la Asociación Nacional de Empresas de Aceite de Orujo asegura que el sector cumple la legislación vigente, que el producto es seguro para el consumo y que lleva desde 2018 adaptándose al futuro reglamento europeo previsto para 2028. Entra en nuestra sección de actualidad para conocer otras alertas sanitarias.








