UGT, CCOO y SECB convocan un paro parcial y concentraciones el 9 de marzo para exigir el fin de la presión comercial y mejoras en las condiciones laborales de la plantilla de CaixaBank.
Los sindicatos de CaixaBank han convocado paros y movilizaciones para el lunes 9 de marzo con el objetivo de denunciar la presión comercial que, según denuncian, sufre la plantilla en todo el territorio. Será un paro parcial de una hora, acompañado de concentraciones ante las Torres KIO de Madrid y las Torres de Barcelona, en plena escalada del conflicto laboral abierto con la dirección de la entidad.
Paros y concentraciones en CaixaBank el lunes 9 de marzo en Madrid, Barcelona y toda la red
La convocatoria, respaldada por las organizaciones que conforman la representación legal de las personas trabajadoras en CaixaBank (UGT, CCOO y SECB), fija un paro de 12:00 a 13:00 horas en la península y Baleares, y de 11:00 a 12:00 horas en Canarias. La llamada afecta a toda la plantilla, con independencia del puesto o del centro de trabajo.
En paralelo al paro, los sindicatos han organizado concentraciones presenciales ante las Torres KIO, en Madrid, y las Torres de CaixaBank en la avenida Diagonal de Barcelona. Quienes no puedan desplazarse a estos puntos están llamados a secundar el paro y a salir a la puerta de su oficina o centro de trabajo, replicando el formato de movilización utilizado en las protestas del pasado 3 de febrero.
La jornada del 9 de marzo se enmarca en un calendario de movilizaciones que ya tuvo un primer episodio a principios de mes, cuando se convocó otro paro parcial para visibilizar el malestar por las condiciones comerciales y la sobrecarga de trabajo. Los sindicatos señalan que el siguiente paso podría ser una huelga de mayor alcance si no se producen avances.
Los sindicatos de CaixaBank denuncian presión comercial asfixiante, microgestión y objetivos inalcanzables
El detonante inmediato de esta nueva convocatoria fue el acto de mediación celebrado este jueves 19 de febrero en la Fundación SIMA. Según relatan las organizaciones sindicales, la dirección de CaixaBank decidió no acudir directamente y se hizo representar por un despacho jurídico externo, remitiéndose a esta vía como interlocución habitual, pero sin asumir compromisos concretos ni entrar al detalle de las reivindicaciones planteadas.
Los sindicatos hablan abiertamente de una “situación insostenible” para la plantilla. Denuncian una presión comercial que consideran desmesurada, basada en retos crecientes, un control diario de la actividad y herramientas de seguimiento que, según explican, van desde rankings internos y comparativas públicas hasta informes diarios y comunicaciones constantes por canales informales como grupos de mensajería.
También critican la microgestión y el incremento de reuniones, videoconferencias y llamadas de seguimiento, que a su juicio restan tiempo a la atención al cliente y alimentan un clima laboral tenso. En sus comunicados, las secciones sindicales vinculan esta presión con un aumento del estrés, problemas de salud y la dificultad para conciliar, mientras la entidad viene encadenando ejercicios con beneficios récord.
Qué reclaman UGT, CCOO y SECB a la dirección para desactivar el conflicto
Las tres organizaciones sindicales han presentado un listado de exigencias que consideran imprescindibles para reconducir el conflicto. Entre ellas destacan:
- Eliminación de rankings y comparativas públicas de resultados, así como de reportes diarios y herramientas de control no oficiales.
- Limitación de reuniones, conferencias y llamadas de presión para garantizar que el tiempo se destina a la actividad comercial real y no a reportar datos.
- Adecuada dotación de personal en oficinas y servicios centrales, con mecanismos eficaces de sustitución de bajas.
- Objetivos comerciales transparentes, realistas y ajustados a cada cartera y territorio, con topes al crecimiento interanual y una evolución proporcional de los incentivos.
- Un sistema de retribución variable claro, estable y sin cambios unilaterales a peor durante el año.
- Participación en beneficios mediante una paga lineal o reparto de acciones que reconozca el esfuerzo colectivo de toda la plantilla.
Otra de las reivindicaciones es la “tolerancia cero” con las malas prácticas en la gestión de equipos. Los sindicatos piden un régimen sancionador efectivo para los mandos que ejerzan presiones indebidas y reclaman que una parte relevante del bonus de la dirección se vincule de forma directa a los resultados de las encuestas de clima laboral.
En sus mensajes a la plantilla, las organizaciones convocantes insisten en que “sin plantilla no hay negocio” y llaman a hacer del paro del 9 de marzo un mensaje contundente a la dirección. Además, advierten de que, si no se abre una negociación con compromisos concretos, contemplan una escalada que podría incluir una huelga de mayor alcance el 26 de marzo y acciones durante la junta general de accionistas. Si quieres conocer otras noticias laborales de interés, accede a nuestra sección de empleo.








