La antigua Playa de Madrid, un recinto histórico de ocio de la capital, ha iniciado una nueva etapa tras permanecer cerrada desde 2014.
El histórico complejo ideado por Manuel Muñoz Monasterio vuelve a la vida con una propuesta de ocio potente. Por ahora ya funcionan el restaurante El Náutico, una gran terraza exterior y cuatro pistas de pádel cubiertas. Este tipo de proyectos se suma a otras iniciativas de ocio acuático en el entorno de la capital, como la playa artificial más grande de Europa en Alovera, que busca ampliar la oferta recreativa a pocos kilómetros de Madrid.
Qué ofrece ya el complejo de Playa de Madrid y qué queda pendiente
La pieza central de esta reapertura es El Náutico. Hablamos de un restaurante de dos plantas instalado en el edificio principal. Tiene capacidad para unas 200 personas y una amplia terraza alrededor. La oferta se completa con jardines, una pista de patinaje de acceso libre, cuatro pistas de pádel cubiertas y la posibilidad de alquilar el recinto para eventos.
La gestión corre a cargo del grupo El Enfriador y, por ahora, solo están activas unas tres hectáreas de un complejo que alcanza los 180.000 metros cuadrados. El ticket medio del restaurante ronda los 45 euros por persona.
La intención de los gestores es abrir el recinto por fases y seguir recuperando otros elementos emblemáticos, como el antiguo faro, respetando la imagen original del conjunto. El acceso sigue siendo poco visible y llegar en coche es, a día de hoy, la opción más sencilla para quienes quieran conocer este espacio situado en el entorno del Hipódromo de la Zarzuela.
Lo que no parece probable es el regreso de la playa artificial tal y como se conoció en el siglo pasado. La desaparición del antiguo embalse y la recuperación de las riberas del Manzanares dificultan que vuelva la zona de baño con barcas que hizo famoso al recinto. Aun así, Madrid recupera una parte de su patrimonio con un nuevo uso centrado en la restauración, el deporte y los eventos.
El edificio racionalista de Muñoz Monasterio recupera su imagen original noventa años después
El gran valor de la reapertura no está solo en la restauración. La Playa de Madrid fue un proyecto de los años treinta diseñado por Manuel Muñoz Monasterio, con una imagen racionalista muy marcada y un edificio principal concebido como si fuera un barco. La rehabilitación ha recuperado elementos tan reconocibles como las barandillas náuticas, los ojos de buey y el blanco original de la fachada.
La recuperación se apoya en el contrato de explotación de Patrimonio Nacional. El pliego oficial fijó una duración máxima de 25 años desde el inicio de la actividad y permite una única prórroga de hasta otros 25. Además, los responsables del proyecto han explicado que las siguientes fases siguen condicionadas por permisos y trámites con distintas instituciones. Los futuros cambios los publicaremos en nuestra sección de actualidad.








