En las cocinas modernas conviven microondas, nevera, tostador y hasta la airfryer, así que conviene vigilar cuándo toca desenchufar. Hacerlo ayuda a ahorrar energía y, sobre todo, a evitar sustos que nadie quiere en casa. El aparato del que hablamos suele pasar desapercibido, pero es más importante de lo que parece en los hogares españoles. En este artículo vamos a poner sobre la mesa un electrodoméstico que expertos electricistas recomiendan mantener desenchufado para evitar posibles incendios.
¿Qué electrodoméstico debes desenchufar después de usarlo para que no se queme?
El tostador es el que conviene desenchufar nada más terminar. Funciona con resistencias eléctricas (las partes que calientan el pan), que alcanzan altas temperaturas para dorarlo. Si lo dejas conectado por costumbre, pierdes ahorro y sumas un riesgo evitable. ¿De verdad merece la pena mantenerlo enchufado cuando ya ha cumplido su misión?
La clave está en cómo funciona y en el mantenimiento. Sus resistencias se calientan mucho y, si en la bandeja de la base se acumulan migas y restos de pan, ese material puede prenderse con el calor si no se limpia con regularidad. A continuación, un resumen claro de los principales riesgos y qué los provoca en este electrodoméstico:
Riesgo | Qué lo provoca |
---|---|
Incendio por migas y restos de pan | Acumulación de migas en la bandeja de la base que pueden prenderse con el calor de las resistencias |
Cortocircuito | Fallo en el componente eléctrico del tostador |
Sobrecarga del circuito | Dejar el tostador siempre conectado |
Además de la suciedad, el componente eléctrico puede fallar y generar un cortocircuito que derive en incendio. Y dejarlo siempre conectado puede provocar una sobrecarga en el circuito eléctrico, aumentando el riesgo en casa; de ahí que sea mejor desenchufarlo al terminar.
Cómo usar el tostador con seguridad en casa: pasos sencillos
Para evitar todos estos riesgos, lo más eficaz es desconectarlo justo después de usarlo. Con ese gesto se reduce la posibilidad de que se sobrecaliente o de que sufra un fallo eléctrico accidental. Os proponemos estos cuatro gestos clave que conviene incorporar a la rutina:
- Desconéctalo justo después de usarlo.
- Limpia las migas de la bandeja de la base.
- Revisa y comprueba que los cables no están desgastados ni dañados.
- Aléjalo de materiales combustibles como papel, trapos o cortinas.
Con estos pasos, el tostador deja de ser un peligro sigiloso y se queda en lo que debe ser: un aliado del desayuno. Por tanto, más vale prevenir con hábitos sencillos que lamentar un susto por unas migas despistadas. Encuentra otros consejos para el día a día accediendo a nuestra sección de actualidad.