El laurel es una planta que hoy en día sigue teniendo su uso en la cocina y a nivel medicinal, pero que durante mucho tiempo ha sido un símbolo de heroicidad y de distinción. Su origen está en los países mediterráneos y en las antiguas civilizaciones de Grecia y en Roma, los atletas y guerreros victoriosos y valientes eran coronados con coronas hechas por hojas de laurel y, de hecho hoy, en países como Italia, los graduados universitarios celebran su ‘laurea’ con una de estas coronas.
También ha sido una planta utilizada en rituales de adivinación y de protección y se considera como una barrera de protección si se colocan alrededor de las casas. Según el arte milenario del Feng Shui, quemar laurel en nuestro hogar acaba con las energías negativas y atrae prosperidad, armonía y bienestar.
Los mejores usos del laurel para nuestra salud
Aunque el uso del laurel hoy en día está mucho más cotidianizado y la cocina sea su principal destino, también tiene muchos usos terapéuticos, muchos de ellos desconocidos. Las infusiones de laurel son muy conocidas para tratar y prevenir resfriados y tos. Para conseguirla solo tendremos que hervir en agua algunas hojas de laurel y filtrar el líquido que se obtenga.
El laurel también es conocido por sus propiedades digestivas. Las hojas de esta planta contienen una serie de compuestos volátiles que contribuyen a la estimulación de secreciones gástricas y mejora así a la digestión y evita la hinchazón por gases. También previene la inflamación intestinal, reduciendo los problemas de origen estomacal. Su eficacia contra la tos, la bronquitis y otros problemas respiratorios está demostrada gracias a sus componentes con propiedades expectorantes y antiinflamatorias, que ayudan a despejar las vías respiratorias, reduciendo la congestión y la fatiga asociada a ello.
El laurel también es un gran aliado contra la sequedad y el picor del cuero cabelludo, debido a que la planta contiene sustancias como ácidos grasos y vitaminas que contribuyen a prevenir el envejecimiento prematuro de la piel y evitan la caída del cabello. Para el dolor muscular o articular, se puede aplicar aceite esencial de laurel en la zona que nos produce el dolor y dar un pequeño masaje, puesto que las sus propiedades antiinflamatorias actuarán en el área dolorida.

El beneficioso truco de poner el laurel debajo de la almohada
Conociendo todos estos beneficios con respecto a la planta del laurel y todos los usos que tiene, hay un truco que engloba a todos y que además no requiere esfuerzo ninguno, y es dejar una hoja de laurel debajo de la almohada. No será necesario dormir con la hoja de laurel, sino que bastará con dejarla ahí durante el día y retirarla a la hora de meterse en la cama. Todas los elementos antiinflamatorios y descongestionantes de esta planta se irán desprendiendo mientras dormimos y esto será muy beneficioso para nuestro organismo.
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