Un grupo de astrónomos de la NASA ha descubierto, gracias al telescopio espacial James Webb, tres misteriosas estructuras rojas a las que han llamado “puntos rojos”. Según ahora se conoce, estos se formaron hace más de 12.000 millones de años, cuando el universo apenas tenía mil millones de años. Sin embargo, no se conoce la naturaleza exacta de los mismos, aunque existen varias hipótesis a su alrededor.
El telescopio James Webb detecta tres misteriosos puntos rojos en la lejanía del universo
Este telescopio tiene la capacidad de detectar objetos extremadamente débiles que nunca antes había sido posible observar y su construcción y mantenimiento cuesta unos 10.000 millones de dólares. La primera vez que el James Webb (JWST) detectó estos pequeños puntos rojos fue en unas imágenes en diciembre de 2022.
Desde entonces, el resto de imágenes que se han ido obteniendo y los estudios que han ido investigando estas pequeñas formaciones, han proporcionado a los científicos y astrónomos una visión más certera y amplia de cómo era el universo en sus primeras etapas. Tras varias investigaciones, se han concluido varias hipótesis que apuntan al origen de los puntos rojos.
Una de estas hipótesis apunta a que podrían tratarse de galaxias antiguas cuya luz ha sido tensada y extendida por la expansión del universo, aunque algunas de estas características no coinciden del todo con las estructuras de galaxias que actualmente se conocen.
Otra de las teorías que se contemplan es que los puntos puedan estar relacionados con la formación de agujeros negros supermasivos en los que con su formación se concentró mucha materia. Si, finalmente esta última fue comprobada y confirmada, cambiaría la visión sobre la formación de agujeros negros en las primeras etapas del universo.
El debate entre los científicos
Uno de los estudios más recientes sobre estos puntos rojos fue presentado en enero de este año en el 245º Congreso de la Sociedad Americana de Astronomía celebrado en Maryland. Un estudio liderado por el astrónomo Dale Kocevski y en él se establecen las hipótesis y los debates científicos que se han generado alrededor de ellas.
Según la interpretación de Kocevski y según los modelos que han utilizado en el estudio para predecir la radiación del entorno de un ajuguero negro, basta con esta radicación para explicar toda la emisión de estos puntos rojos sin necesidad de que esté rodeado por una galaxia.
Con la información y las imágenes que se tienen hoy en día no se puede concluir con exactitud ninguna de las hipótesis, pero las dos opciones planteadas serán importantes y podrían significar una nueva mirada sobre el nacimiento de galaxias y de agujeros negros y la relación de estos con el surgimiento del Big Bang y el universo.
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