La salida del fondo Ares del capital deja este emblemático activo de Madrid en manos del family office Anthos, ligado a los Brenninkmeijer. Redevco seguirá al frente de la gestión del mercado.
El Mercado de San Miguel, uno de los espacios más reconocibles del centro de Madrid, ha sellado una operación que confirma su enorme valor inmobiliario. El 75% del capital que estaba en manos del fondo estadounidense Ares pasa ahora a Anthos, el vehículo inversor de la familia Brenninkmeijer, propietaria de C&A, mientras Redevco mantiene el control del activo. La transacción sitúa la valoración del mercado en 200 millones de euros.
La familia dueña de C&A refuerza su control sobre el Mercado de San Miguel
La operación no supone un cambio visible para clientes o turistas, pero sí un relevo importante en el accionariado. Redevco compró el Mercado de San Miguel en 2017 por 70 millones de euros con apoyo financiero de Ares, que aportó entonces el 75% del capital. Ahora ese socio sale y entra dinero propio de los Brenninkmeijer a través de Anthos.
La saga neerlandesa agrupa sus negocios en el holding suizo Cofra, donde conviven C&A, Anthos, Bregal Investments y Redevco. Según datos de Bloomberg recogidos por Cinco Días, la fortuna conjunta de la familia ronda los 39.000 millones de dólares, una cifra que ayuda a entender por qué ha decidido quedarse con uno de los activos más cotizados del corazón de Madrid.
Detrás de la operación hay números muy sólidos. La sociedad propietaria del activo, Aleda Investment, ingresó 10,25 millones de euros por arrendamientos en 2024, un 14% más que en 2023 y más del doble que en 2018. Además, obtuvo un beneficio de 853.000 euros en ese mismo ejercicio.
La rentabilidad se sostiene sobre un modelo ya muy asentado. Tras completar la tercera fase de su plan de rehabilitación, iniciado en 2023, el Mercado de San Miguel reabrió el 26 de febrero de 2026 con el 100% de sus inquilinos y más de 30 puestos, manteniendo intacto su concepto gastronómico.
Por qué este edificio histórico de Madrid se ha convertido en una joya inmobiliaria
El valor del mercado no se explica solo por sus cuentas. El edificio, situado junto a la Plaza Mayor, está protegido como Bien de Interés Cultural, fue construido entre 1913 y 1916 bajo la dirección de Alfonso Dubé y Díez y es el único mercado de hierro que ha llegado hasta hoy en Madrid.
Desde su transformación en 2009 en mercado gastronómico, el recinto ha unido patrimonio, turismo y negocio en una misma fórmula. La valoración alcanzada ahora y la decisión de la familia Brenninkmeijer de sustituir a Ares con capital propio apuntan a que el Mercado de San Miguel sigue siendo una de las piezas más codiciadas del centro de la capital. Entra en nuestra sección de actualidad para conocer otras noticias de interés para los madrileños.








