La sequía prolongada empuja a California a combinar desalinización del agua, reutilización y grandes infraestructuras hídricas para sostener ciudades y agricultura.
California ha intensificado la desalinización y la reutilización de aguas residuales tratadas, sin renunciar a su red de embalses y acueductos. La meta es reducir el riesgo de escasez cuando ríos y acuíferos rozan niveles críticos, en un estado donde ciudades y agricultura (frutas, nueces y verduras) compiten por el mismo recurso.
La falta de lluvias y el deshielo irregular fuerzan soluciones de alto coste
El problema se agrava por una distribución desigual: el norte recibe más precipitaciones y el sur es más árido, lo que obliga a transportar agua a largas distancias. A eso se suma la dependencia del deshielo de Sierra Nevada, que en años secos aporta menos nieve y se derrite antes. Estudios climáticos sitúan el período reciente del oeste de Estados Unidos como el más seco en alrededor de 1.200 años. En este contexto, el sistema se apoya en varias patas para ganar margen:
| Fuente | Papel | Límite |
|---|---|---|
| Embalses y acueductos | Almacenar y mover agua | Bombeo y mantenimiento |
| Desalinización | Aporte desde el océano | Energía y salmuera |
| Reutilización | Menos presión sobre ríos | Controles y costes |
Diversificar ayuda, pero ojo: no evita los choques cuando la sequía se alarga entre consumo urbano, regadío y medio ambiente.
Desalinización con ósmosis inversa y el reto de la salmuera concentrada
El Pacífico ofrece volumen casi ilimitado, pero con una salinidad media cercana al 3,5% el agua de mar no es utilizable sin tratamiento. Para salvar esa barrera se usa sobre todo la ósmosis inversa: alta presión para forzar el paso por membranas y separar sales e impurezas.
La megaplanta desalinizadora de Carlsbad, en el sur del estado, es uno de los ejemplos más citados por su escala. Produce decenas de millones de galones de agua potable al día, suficiente para abastecer a cientos de miles de personas, aunque sigue siendo una parte pequeña del consumo total.
Los gestores del agua insisten en dos frenos: la salmuera concentrada exige soluciones específicas para su eliminación y el agua desalada suele costar de dos a cuatro veces más que la de fuentes tradicionales, con variaciones ligadas a la energía y la operación.
Reutilización de aguas residuales tratadas para aliviar ríos y asegurar suministros
La reutilización se ha convertido en otra palanca. Las plantas de tratamiento avanzado eliminan sólidos, reducen la carga orgánica con procesos biológicos y emplean membranas; en algunos casos incorporan ósmosis inversa para alcanzar estándares altos. El enfoque reduce la presión sobre fuentes naturales y recorta vertidos a ríos y océano.
El punto sensible es el control: el modelo implica costes operativos y una supervisión rigurosa para garantizar seguridad y confianza. ¿Puede el agua reciclada ganar peso sin que el debate social se enquiste? Los técnicos resumen así las prioridades que se repiten cada año seco:
- Modernizar embalses y acueductos, base del sistema.
- Usar desalinización como apoyo, asumiendo su alto consumo energético.
- Ampliar reutilización sin relajar controles de calidad.
- Definir reglas entre ciudad, campo y protección ambiental.
La estrategia integrada busca resiliencia, pero obliga a decidir inversiones y prioridades sin elevar los costes a niveles incompatibles con los ingresos de la población y la competitividad del campo. Entra en nuestra sección de actualidad para conocer otras noticias de interés general.








