La Guardia Civil denuncia a una mujer en Santa Eulària des Riu tras detectar un aviso en Telegram que alertaba de un control de tráfico en la EI-200.
Una conductora ha sido denunciada en Ibiza por alertar en un grupo de Telegram de un control de tráfico en la EI-200. La multa puede ir de 601 a 30.000 euros. El operativo se realizó el pasado sábado en Santa Eulària des Riu. Y deja un aviso: en internet también se deja rastro.
¿Qué delito se cometió, según la ley, al revelar controles de tráfico?
Los agentes montaron un punto de verificación en la EI-200 y pararon un turismo con dos mujeres, a las que identificaron y dejaron continuar. Minutos después, notaron menos tráfico en la vía principal y vieron desvíos por una carretera vecinal paralela. Entonces localizaron en Telegram un aviso que situaba un control en la rotonda de Santa Eulària, justo donde estaba el dispositivo. Tras las indagaciones, la Guardia Civil atribuyó el mensaje a una de las mujeres identificadas previamente e inició los trámites de denuncia.
La denuncia se apoya en la Ley Orgánica 4/2015, de protección de la seguridad ciudadana, y en su artículo 36.23. Ese precepto sanciona el uso no autorizado de información relativa a miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y conductas que puedan poner en riesgo su integridad o comprometer el éxito de un operativo.
Ojo, porque la Guardia Civil remarca que difundir la localización de controles en tiempo real no está permitido y puede facilitar que otros los eludan.
| Qué se hace | Qué riesgo plantea |
|---|---|
| Avisar de un control activo en un grupo | Puede socavar el operativo y su eficacia |
| Compartir datos vinculados a agentes en servicio | Puede afectar a su seguridad |
En otras palabras: no es un aviso inocente, sino una difusión que puede perjudicar un dispositivo de seguridad vial.
¿Cuáles son las multas a las que se exponen los infractores?
La horquilla va de 601 a 30.000 euros y la cuantía puede variar según la gravedad y el perjuicio causado. La Guardia Civil añade que avisar de controles de alcoholemia, drogas o documentación en redes o grupos puede facilitar la elusión de estos dispositivos preventivos y empeorar la seguridad vial.
La ubicación de radares fijos es pública y puede consultarse en canales oficiales de la DGT o en aplicaciones de navegación. Sin embargo, difundir la localización de controles activos se considera una conducta distinta. El motivo, según la Guardia Civil, es que puede “poner en riesgo la seguridad del operativo y de terceros” y reducir la eficacia de los controles. En nuestra sección de motor encontrarás otros artículos de interés para los conductores.








