El Estatuto de los Trabajadores reconoce un día por traslado del domicilio habitual y exige aviso previo y justificación. Además, algunos convenios colectivos mejoran ese mínimo y amplían el permiso a dos días o más.
Mudarse de casa no obliga a gastar vacaciones ni a asumir un recorte en la nómina. La legislación laboral española reconoce a la persona trabajadora un permiso retribuido de un día por traslado del domicilio habitual, de modo que puede ausentarse de su puesto para organizar el cambio sin perder salario.
El Estatuto de los Trabajadores reconoce un día retribuido por traslado del domicilio habitual
El artículo 37.3 del Estatuto de los Trabajadores deja claro que este permiso existe y que forma parte de las ausencias pagadas que puede solicitar cualquier empleado. La norma indica, además, que debe hacerse con previo aviso y justificación, dos requisitos que la empresa puede exigir antes o después de la mudanza.
No se trata de una concesión voluntaria de la empresa. Es un derecho mínimo recogido en la ley y, a partir de ahí, el convenio colectivo puede concretar su disfrute o mejorar sus condiciones. Por ese motivo, antes de presentar la solicitud, lo más útil es comprobar qué convenio se aplica en la empresa.
Qué requisitos debe cumplir el trabajador para pedir el permiso por mudanza sin problemas
La norma general no fija un plazo cerrado de 15 días para este permiso. Lo que establece es la obligación de avisar con antelación y justificar la ausencia, mientras que algunos convenios sí recogen plazos concretos de preaviso o reglas más detalladas sobre su solicitud.
Entre los documentos que aparecen en convenios publicados en el BOE para acreditar el cambio de domicilio figuran el certificado de empadronamiento, el contrato de alquiler, la escritura o compraventa y, en algunos casos, la factura de la mudanza. El punto decisivo es que el permiso está ligado al domicilio habitual, que es el que menciona expresamente el Estatuto.
Cuándo el convenio colectivo puede ampliar el permiso pagado por mudanza más allá del mínimo legal
El suelo legal es de un día, pero no siempre se queda ahí. En convenios publicados en el BOE aparecen mejoras que elevan el permiso a dos días laborables o dos días naturales, e incluso a más tiempo cuando el traslado obliga a cambiar de localidad o a recorrer una distancia importante.
Por eso, quien tenga una mudanza próxima no debería dar por hecho que solo le corresponde una jornada. La ley fija el mínimo, pero el convenio puede reconocer más días y también establecer cómo se cuentan, cuándo empiezan y qué justificante debe aportarse a la empresa. Si quieres conocer otros derechos laborales, accede a nuestra sección de empleo.








