Hay tradiciones que vuelven cada año y luego está el baile de máscaras del Círculo de Bellas Artes, que es directamente historia viva de Madrid. Este sábado 14, el ilustre edificio de la calle Alcalá se prepara para celebrar la edición centenaria de su carnaval más legendario. Durante una sola noche, el Círculo se convierte en un universo paralelo donde mandan el disfraz, la música y la libertad creativa.
No es solo una fiesta: es la continuidad de un rito que ha marcado la vida nocturna madrileña desde el siglo XIX. En 2026, la cita se refuerza con un cartel firmado por Ricardo Cavolo y una programación musical pensada para mantener la pista encendida hasta el amanecer. Y, por si faltara algún aliciente, todo esto sucede en pleno centro de Madrid y reservado únicamente para mayores de 18 años.
¿Por qué el baile de máscaras del Círculo de Bellas Artes es tan histórico?
Para entender por qué este carnaval tiene tanto peso en la ciudad, hay que mirar atrás más de un siglo. El primer baile se celebró en 1891 en el Teatro de la Comedia, y ya entonces se convirtió en un fenómeno social que mezclaba arte, burguesía y farándula en la capital. Con la inauguración del edificio del Círculo en la calle Alcalá en 1926, la fiesta encontró su casa definitiva, consolidándose como uno de los grandes hitos de la vida cultural madrileña. Desde el principio, no fue solo una noche de disfraces, sino un espacio de creación, de ruptura y de encuentro social.
Uno de los elementos más distintivos del carnaval del Círculo fue el cartelismo, es decir, el diseño artístico de carteles para anunciar el evento. Cada año se organizaba un concurso de carteles que atrajo a figuras como Cecilio Plá, Rafael de Penagos o Eulogio Varela, marcando un antes y un después en la historia del diseño y la publicidad en España. De hecho, en 1936 se presentaron más de doscientas obras para convertirse en la imagen oficial del carnaval, una cifra que da idea de la importancia cultural de la cita.
A lo largo del tiempo, el baile ha atravesado etapas de esplendor, de censura y de recuperación, siempre reflejando el contexto político y social de cada momento. La Guerra Civil y la dictadura franquista supusieron la interrupción de las celebraciones, con la prohibición del carnaval y de las máscaras. En 1948, el Círculo intentó una recuperación limitada bajo el nombre de Baile de la exaltación de los trajes regionales, evitando cualquier referencia directa al carnaval, pero esta fórmula solo se mantuvo hasta 1950.
Hubo que esperar hasta 1984, ya en plena transición democrática, para que el baile de máscaras recuperase su carácter irreverente y artístico, con una dirección encabezada por el escultor Martín Chirino que devolvió al Círculo su papel de laboratorio de vanguardia y espacio de libertad creativa. A modo de resumen, la trayectoria del carnaval del Círculo puede condensarse en algunos hitos clave que ayudan a entender por qué la edición centenaria de este sábado 14 tiene un significado tan especial.
| Año | Momento clave del carnaval del Círculo de Bellas Artes |
|---|---|
| 1891 | Primer baile de máscaras en el Teatro de la Comedia, origen de la tradición carnavalera del Círculo. |
| 1926 | El edificio de la calle Alcalá se convierte en sede definitiva de los bailes de máscaras. |
| 1936 | Más de 200 obras compiten en el concurso de carteles para ser la imagen del carnaval. |
| 1948 | Regreso limitado bajo el nombre Baile de la exaltación de los trajes regionales, sin máscaras explícitas. |
| 1950 | Fin de esta fórmula descafeinada de carnaval en plena dictadura. |
| 1984 | Recuperación del espíritu irreverente y artístico del baile en la transición democrática. |
| 2026 | Edición centenaria con cartel de Ricardo Cavolo y apuesta por unir memoria y modernidad. |
En consecuencia, la fiesta de este año no es una celebración más, sino la culminación de un recorrido que va de los teatros decimonónicos a la democracia, pasando por la censura, los concursos de carteles y la explosión creativa de la transición. Cada edición suma una capa más a esta historia, y la centenaria refuerza la idea del Círculo de Bellas Artes como un lugar donde el arte y la vida social se mezclan sin demasiadas etiquetas.
Cómo será el carnaval centenario del Círculo de Bellas Artes este sábado 14
Este sábado 14, el edificio diseñado por el arquitecto Antonio Palacios se convertirá en un escenario de fantasía en pleno centro de Madrid. Durante una noche, sus salones y terrazas se transforman para acoger una experiencia inmersiva en la que el disfraz, la música y la transgresión son protagonistas. El carnaval se vive como un viaje entre lo mítico y lo contemporáneo: las máscaras conviven con la arquitectura monumental del Círculo, y la creatividad de los asistentes dialoga con la historia del edificio en cada rincón. No hace falta mucha imaginación para visualizar el contraste entre los frescos, los miradores y la gente disfrazada hasta los detalles más pequeños.
La música es otro de los motores de la fiesta y está cuidada al milímetro. La curaduría, es decir, la selección y organización de quién pincha y qué suena en cada momento, corre a cargo de El Cuerpo del Disco, un colectivo que ha diseñado una programación diversa para mantener la pista activa hasta el amanecer. Entre los artistas invitados aparecen nombres como Gee Contreras, con ritmos caribeños y africanos; Alnank, que mezcla la verbena de toda la vida con el ambiente de club; Anthonius, con influencias afro-latinas; Cherry Pie, con un estilo versátil; Diana Aller, que explora los cruces entre lo urbano y lo queer; y el dúo Tiraya b2b PatataonStereo. Por lo tanto, la noche está pensada como un punto de encuentro entre escenas musicales distintas y públicos muy variados, en línea con la historia del Círculo como espacio de vanguardia cultural y social.
Además, el evento está reservado para mayores de dieciocho años, lo que refuerza su carácter de cita nocturna para adultos en busca de una experiencia diferente. La combinación de máscaras, arquitectura icónica, música hasta el amanecer y libertad creativa convierte este carnaval en algo más que una simple fiesta de disfraces: es una celebración de la identidad cultural de Madrid y del papel del Círculo como referente en la vida festiva de la ciudad.
Consejos para disfrutar del baile de máscaras centenario del Círculo de Bellas Artes
¿Estás pensando en lanzarte al carnaval del Círculo este sábado 14? Al fin y al cabo, no todos los días se celebra un siglo de bailes de máscaras en uno de los edificios más emblemáticos de Madrid. El evento es para mayores de 18 años, se alarga hasta el amanecer y gira en torno a la creatividad de los asistentes y al ambiente único del edificio. Por consiguiente, conviene ir con la idea clara de que no es una fiesta cualquiera, sino una noche para jugar con la imaginación y sumarse a una tradición histórica.
A partir de la información del propio evento, estos son algunos pasos básicos para sacarle partido a la experiencia:
- Diseña un disfraz que juegue con la mezcla entre lo mítico y lo contemporáneo, porque el carnaval del Círculo se vive precisamente como ese viaje entre épocas.
- Ten presente que se trata de un baile de máscaras para mayores de dieciocho años, así que es una cita pensada para un público adulto.
- Prepárate para una noche larga: la programación musical está pensada para mantener la pista activa hasta el amanecer.
- Recorre los salones y terrazas del edificio, ya que todo el Círculo se transforma en un escenario de fantasía durante la fiesta.
- Mantén la mente abierta a escenas musicales y públicos diversos, porque el carnaval del Círculo funciona como un punto de encuentro entre estilos y sensibilidades distintas.
En definitiva, se trata de dejarse llevar por la atmósfera del edificio, por la música seleccionada por El Cuerpo del Disco y por la tradición de un carnaval que lleva más de cien años reinventándose. La elección de Ricardo Cavolo como autor del cartel de 2026 refuerza esa idea de fusionar memoria y modernidad, manteniendo vivo el legado del cartelismo como elemento central de la fiesta. El resultado es una noche que no solo conmemora un siglo de bailes legendarios, sino que confirma al Círculo de Bellas Artes como un referente imprescindible en la vida cultural y festiva de Madrid.








