La Comunidad de Madrid ya tiene su “manual” para gestionar las nóminas de 2026. El BOCM ha publicado una orden con instrucciones para aplicar la política retributiva con reglas comunes, incluyendo los incrementos previstos y cómo aterrizan en cada colectivo.
El Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM) publica la orden que dicta instrucciones para la gestión de las nóminas del personal al servicio de la Comunidad durante 2026. Aunque parezca un texto técnico, funciona como una pieza estructural: marca cómo se ejecuta la política salarial, con qué criterios y con qué homogeneidad.
Qué implica la orden del BOCM para gestionar las nóminas de 2026
La propia orden parte de un diagnóstico claro: el régimen retributivo del sector público madrileño se apoya en un amplio conjunto normativo y, además, cambia según el vínculo jurídico (funcionarial, laboral o estatutario). Si a eso se suman conceptos como devengos, complementos, trienios, pagas extraordinarias o productividad, el resultado es un sistema difícil de manejar sin una guía común.
Por eso, el objetivo práctico es homogeneizar la información de retribuciones del personal en la Comunidad de Madrid. En una región con decenas de miles de empleados públicos y perfiles tan distintos, unificar reglas y procedimientos no es un detalle menor. ¿Qué se gana con esto? Menos interpretaciones distintas entre centros y menos margen para que una misma situación se pague de forma diferente.
Incrementos del 2,5% en 2025 y del 1,5% en 2026
Uno de los puntos que más miran los empleados públicos es el de los incrementos y su aplicación. La orden conecta la gestión de nóminas con el marco presupuestario y con medidas estatales y autonómicas en materia retributiva, fijando estos incrementos globales. A continuación mostramos los datos resumidos:
| Incremento global | Efectos desde | Respecto a las retribuciones vigentes a |
|---|---|---|
| 2,5% | 1 de enero de 2025 | 31 de diciembre de 2024 |
| 1,5% | 1 de enero de 2026 | 31 de diciembre de 2025 |
Más allá del porcentaje, lo importante es cómo se refleja en cada concepto, cómo se regularizan atrasos cuando corresponde y cómo se aplica en colectivos con reglas específicas.
La orden no se queda en una instrucción genérica. Delimita el ámbito y menciona expresamente distintos colectivos, lo que apunta a una vocación transversal para consejerías, organismos y centros con nóminas especialmente complejas. En concreto, se cita, entre otros, a:
- Personal docente no universitario.
- Cuerpos al servicio de la Administración de Justicia en Madrid.
- Personal estatutario y resto del personal de centros sanitarios adscritos al Servicio Madrileño de Salud.
- Personal de administración general.
Esta enumeración no es decorativa: implica que la orden busca ser una guía común para realidades salariales distintas, reduciendo diferencias de criterio entre unidades que gestionan nóminas.
Altos cargos, homogeneidad y menos incidencias: por qué importa al ciudadano
Un apartado que suele pasar más desapercibido es el de los altos cargos. La orden detalla cómo se aplican incrementos y reglas retributivas a vicepresidencias, consejerías, viceconsejerías, direcciones generales o secretarías generales técnicas, con referencias a excepciones y regímenes específicos.
¿Y por qué debería importarle esto a quien no es especialista? Porque en el sector público los errores de nómina no son una anécdota: generan incidencias, reclamaciones, recursos y muchas horas de gestión. Estas instrucciones actúan como una prevención de conflictos, al definir qué se entiende por incremento y cómo se comparan periodos en términos de homogeneidad.
Para el empleado público, el efecto inmediato es más claridad para entender cobros y regularizaciones. Para la Administración, aporta trazabilidad y coherencia documental en un entorno con presupuestos, auditorías y control interno. Y para los ciudadanos, aunque no lo parezca, una nómina bien gestionada reduce costes de error y mejora el funcionamiento de servicios esenciales como sanidad o educación. Entra en nuestra sección de trámites para conocer otras gestiones económicas.








