Subarrendar una habitación puede ayudar a aligerar gastos. Pero la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) marca reglas claras y conviene tenerlas presentes para evitar problemas.
La Ley de Arrendamientos Urbanos admite el subarriendo, pero con límites: debe ser parcial, con permiso por escrito del propietario y sin cobrar más que la renta del contrato principal.
¿Cuáles son las tres condiciones legales para subarrendar según la Ley de Arrendamientos Urbanos?
La LAU trata el subarriendo en su artículo 8.2, el cual dice que se puede ceder una parte de la vivienda, nunca la totalidad. Está pensado para alquilar por estancias, no para subarrendar el piso entero. Además, el propietario debe estar informado y autorizarlo de forma expresa por escrito. Sin ese “sí” documentado, el subarriendo queda fuera de lo permitido.
La ley fija los requisitos con claridad. Por un lado, «La vivienda arrendada solo se podrá subarrendar de forma parcial y previo consentimiento escrito del arrendador». Por otro, limita el precio: «El precio del subarriendo no podrá exceder, en ningún caso, del que corresponda al arrendamiento». Para despejar cualquier duda, os compartimos la siguiente tabla explicativa:
| Condición | Qué significa | Ejemplo |
|---|---|---|
| Subarriendo parcial | No cedes toda la vivienda | Habitación sí, piso entero no |
| Permiso por escrito | Autorización expresa del arrendador | Documento o anexo firmado |
| Precio con tope | El total no supera tu renta | Si pagas 800 €, no cobres más |
Después, vienen los matices: el propietario puede imponer condiciones, como el número máximo de personas o qué zonas se pueden usar.
¿Qué consecuencias hay por saltarse las reglas?
Si se subarrienda sin cumplir, el riesgo es real: el propietario puede resolver el contrato de alquiler y emprender acciones legales contra el arrendatario. Además, el subarrendatario queda en una posición frágil, porque su derecho se extingue cuando termina el contrato principal.
Lo habitual es el alquiler por habitaciones. La cesión total de la vivienda, en cambio, se parece a un traspaso del contrato: en cualquier caso, el consentimiento escrito del casero sigue siendo vital. En nuestra sección de trámites encontrarás explicadas multitud de gestiones relacionadas con la vivienda.








