A poco más de un mes de la Semana Santa (del 29 de marzo al 5 de abril), una predicción no oficial avisa de “agua y nieve” en buena parte del país. La AEMET aún no ha publicado una previsión detallada para esas fechas y, a tantos días vista, la incertidumbre sigue siendo alta.
Cofradías, viajeros y quienes han reservado hoteles o escapadas empiezan a mirar el calendario y el cielo: este año, la Semana Santa cae entre finales de marzo y principios de abril, justo en un periodo muy cambiante en España, tal y como recoge el calendario laboral de Madrid 2026 con puentes.
La predicción para el tiempo en Semana Santa 2026: lluvia y nieve según Luis Jacinto
El aviso que se ha viralizado estos días lo firma Luis Jacinto Ortega Puerta, que se apoya en el método tradicional de las cabañuelas para anticipar qué podría pasar durante la Semana Santa de 2026.
Según esa previsión, el escenario sería desfavorable en gran parte de España, con precipitaciones e incluso nevadas. La justificación que ofrece es que, si la Cuaresma comienza con tiempo húmedo, tendería a terminar de forma parecida, por lo que la Semana Santa sería lluviosa.
Además, alerta de que habría que vigilar la situación de embalses y ríos en zonas concretas (menciona el pantano de La Cuerda del Pozo y el río Duero), ante la posibilidad de un deshielo relevante si sigue lloviendo y suben las temperaturas.
En cuanto al sur, el mismo enfoque apunta a un panorama algo más templado en Andalucía. En Sevilla, por climatología habitual de esas fechas, se habla de un rango aproximado de 11 a 22 grados, lo que facilitaría que las procesiones puedan celebrarse con menos sobresaltos si se mantiene esa tendencia.
Qué dice la AEMET sobre previsiones a largo plazo y por qué hay cautela
Conviene separar dos cosas: una predicción tradicional y una previsión meteorológica operativa. En el blog divulgativo de AEMET se insiste en que las cabañuelas “carecen de base científica” y que no tienen relación con el proceso científico y técnico con el que se elaboran las predicciones modernas.
Y, aunque los modelos han mejorado, la propia AEMET explica que la atmósfera tiene un límite de predictibilidad: con situaciones estables puede estirarse más, pero en escenarios inestables la fiabilidad cae rápido. Para el público, hablar con cierta exactitud de variables como lluvia o viento solo es posible hasta un máximo aproximado de unos quince días en el mejor de los casos; más allá, se entra en un terreno donde predominan las pautas generales y la estadística, no el “qué pasará tal día”.
Por eso, si tienes planes cerrados (viaje, alojamiento, entradas o traslados), la recomendación sensata es seguir la evolución cuando falten 7-10 días, y ya en la semana previa revisar la previsión local día a día.
Lo primero es tener claras las fechas. En 2026, Domingo de Ramos es el 29 de marzo y Domingo de Resurrección el 5 de abril. El Jueves Santo cae el 2 de abril y el Viernes Santo, el 3 de abril, que es festivo nacional. Entra en nuestra sección de actualidad para estar al día con la información meteorológica.








