Bruselas confirma que España podrá gestionar la AP-6, AP-51 y AP-61 sin peajes desde noviembre de 2029 si no vuelve a licitar la concesión.
Los conductores que usan la AP-6 (autopista del Noroeste) y sus ramales hacia Segovia (AP-61) y Ávila (AP-51) ya tienen una referencia clara: Bruselas abre la puerta a que, cuando finalice el contrato actual, el Gobierno pueda gestionar estas vías sin peaje, si opta por ese modelo.
Qué ha dicho Bruselas sobre el futuro del peaje de la AP-6
La novedad está en la interpretación que hace la Comisión Europea: España no tiene que relicitar automáticamente el peaje de la AP-6 y sus ramales cuando termine la concesión en 2029. En la práctica, esto significa que el Ejecutivo podrá decidir qué hace con estas carreteras: mantener un modelo de pago con una nueva concesión, o bien pasar a un sistema de gestión pública sin barreras de peaje.
El calendario que manejan las informaciones publicadas sitúa el 19 de noviembre de 2029 como el día en el que finaliza el contrato vigente y las autopistas pasan al ámbito público, lo que permitiría eliminar el pago si se confirma esa opción de gestión.
Hasta entonces, no hay cambios para el usuario: la AP-6 sigue funcionando como autopista de peaje y lo mismo ocurre con la AP-51 y la AP-61, que son rutas habituales para quienes se mueven entre Madrid, Segovia y Ávila por motivos de trabajo, estudios o gestiones.
La expectativa de gratuidad no es menor porque el coste del trayecto es elevado en algunos recorridos. Con tarifas vigentes desde el 1 de enero de 2026 (IVA incluido), el viaje Villalba-Adanero para vehículos ligeros aparece con una tarifa normal de 15,70 euros, mientras que Villalba-San Rafael figura con 5,65 euros y Villacastín-Ávila con 1,75 euros en tarifa normal.
El Real Decreto 525/2012 y la sentencia europea que cambiaron la concesión
El debate sobre estas autopistas viene de lejos. El TJUE dictó una sentencia en 2010 sobre la adjudicación de la concesión y, a raíz de ese contexto, el Real Decreto 525/2012 modificó las condiciones, incluyendo la reducción del periodo concesional en siete años y el compromiso de licitar la explotación por el periodo reducido.
La clave de ahora es que Bruselas recuerda que, una vez expire el contrato actual, la normativa europea permite a los Estados prestar el servicio directamente al público, algo compatible con el marco comunitario.
El asunto no se queda solo en una fecha. El Ministerio de Transportes ya ha movido ficha con un estudio informativo adjudicado por 895.097 euros para definir actuaciones en la AP-6, AP-51 y AP-61 y adaptarlas a un escenario sin peajes, en un ámbito de 115 kilómetros entre Madrid, Ávila y Segovia.
Además, estas vías se sumarían a otras autopistas cuyo pago se ha ido eliminando al vencer concesiones desde 2018, como la AP-1, AP-4, AP-2 y varios tramos de la AP-7. Cualquier novedad que afecte a los conductores la publicaremos en nuestra sección de motor.








