Una nueva investigación con células madre busca regenerar el hígado de los pacientes para permitir la cirugía de los tumores metastásicos.
La medicina científica avanza en el tratamiento del cáncer de colon, cuya detección precoz es crucial. Se trata del tumor con mayor incidencia en el país a través del diseño de una novedosa terapia celular. Bajo la coordinación del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, el proyecto de investigación CELLCOL2 se desarrolla con el apoyo directo del Hospital Universitario 12 de Octubre para tratar las metástasis en el hígado de mayor gravedad. Este ensayo clínico no persigue la eliminación directa de la masa tumoral primaria con células madre. Su fin principal consiste en recuperar la salud del tejido hepático para hacer posible la intervención quirúrgica en personas que actualmente se consideran inoperables.
Cómo funciona la terapia celular para cáncer en metástasis hepáticas
En los casos donde el tumor de colon genera metástasis en el hígado, la extirpación quirúrgica representa la vía terapéutica más eficaz. No obstante, un gran porcentaje de enfermos queda descartado para el quirófano debido a que la porción de órgano sano remanente resultaría insuficiente para garantizar su supervivencia; en estas situaciones complejas se propone la terapia celular para cáncer colorrectal como un procedimiento previo que facilite la viabilidad de la resección.
El protocolo clínico CELLCOL2 emplea células madre extraídas del torrente sanguíneo del propio afectado: estas unidades celulares se tratan en el laboratorio y se implantan para estimular la regeneración del lóbulo hepático no dañado. Al incrementar el tamaño del órgano de manera controlada, el equipo médico puede extraer la zona afectada por el cáncer sin comprometer la actividad vital del paciente.
Diferencias entre el nuevo estudio y el ensayo CELLCOL previo
Este estudio actual, financiado mediante una subvención del Instituto de Salud Carlos III, prolonga una senda de investigación que ya dispone de datos previos. El proyecto antecedente, bautizado como CELLCOL y que figura inscrito en el registro público ClinicalTrials.gov, se llevó a cabo desde el 31 de mayo de 2019 hasta el 30 de junio de 2021.
Esa fase inicial consistió en un estudio clínico de fase dos, de carácter abierto y aleatorizado, en el que se trató a cuatro enfermos en dos complejos hospitalarios de España. Los candidatos a esta terapia experimental debían reunir una serie de condiciones médicas muy concretas:
- Tener una edad comprendida entre los 18 y los 80 años.
- Presentar un estado funcional óptimo, definido por un índice ECOG igual o inferior a dos.
- Tener un remanente de hígado insuficiente para una cirugía mayor, concretamente inferior al 40% tras recibir quimioterapia o menor al 30% si la función del órgano estaba preservada.
- Otorgar el consentimiento informado para participar en el proceso de forma voluntaria.
Impacto y prevención del cáncer de colon en Andalucía
El impacto epidemiológico de esta patología a nivel nacional es notable; de acuerdo con las proyecciones de la Red Española de Registros de Cáncer (REDECAN), se estimaron 44.573 nuevos casos de cáncer de colon y recto para el año 2025, lo que sitúa a esta enfermedad como el diagnóstico oncológico más habitual en la población general. De ese total, se atribuyen 30.311 diagnósticos al colon y 14.262 al recto.
Por este motivo, el diagnóstico temprano es clave para impedir la aparición de metástasis que exijan el recurso a procedimientos avanzados como la terapia celular para cáncer. Con este propósito, la normativa estatal se ha actualizado mediante la publicación en el Boletín Oficial del Estado de la Orden SND/356/2026, de 13 de abril: esta disposición legal extiende las pruebas de cribado preventivo a la población de entre 50 y 74 años.
En el ámbito autonómico, el Servicio Andaluz de Salud gestiona esta campaña preventiva realizando el test de sangre oculta en heces de forma bienal. La extensión del límite de edad hasta los 74 años facilita la detección de anomalías previas al cáncer o lesiones en etapas iniciales en la población andaluza, disminuyendo sensiblemente la necesidad de realizar operaciones complejas o de aplicar terapias en fase de estudio una vez que la enfermedad se ha diseminado.








