La aerolínea irlandesa respalda la conversión del aeródromo de Casarrubios en pista comercial mientras el Gobierno analiza la viabilidad del proyecto.
El respaldo de la aerolínea de bajo coste Ryanair ha devuelto al primer plano de la actualidad el proyecto para construir el segundo aeropuerto de Madrid en el aeródromo de Casarrubios-El Álamo. Esta propuesta busca transformar las instalaciones actuales de uso restringido en un gran centro de operaciones comerciales que sirva de alternativa al aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. La multinacional irlandesa, que cerró su último año fiscal con 208,4 millones de pasajeros en toda Europa, presiona de forma constante a Aena por las tasas aéreas y ve con buenos ojos esta alternativa para expandir sus operaciones.
El consejero delegado de Ryanair, Eddie Wilson, mostró públicamente su apoyo a esta nueva infraestructura y aseguró que la compañía estaría dispuesta a operar desde allí. Para los promotores del proyecto, liderados por la empresa Air City Madrid Sur, este posicionamiento supone un espaldarazo de enorme peso debido al volumen de viajeros que mueve la aerolínea. El gerente de la iniciativa, Javier Ruedas, confirmó que ya han existido contactos con la firma irlandesa y con otras compañías aéreas interesadas en la viabilidad de este segundo aeropuerto de Madrid en el límite con la provincia de Toledo.
En qué punto administrativo está el segundo aeropuerto de Madrid
La tramitación de esta infraestructura complementaria sigue un camino largo y complejo en los despachos ministeriales. El Gobierno contestó al Senado el 9 de febrero de 2026 que la última propuesta remitida por el promotor privado es la conversión del aeródromo de Casarrubios-El Álamo de uso restringido a uso público. En esa misma respuesta oficial, el Ejecutivo central detalló que en la actualidad se está analizando la documentación recibida y la naturaleza del proyecto.
La normativa estatal exige cumplir una serie de requisitos muy estrictos para que unas pistas de aterrizaje privadas puedan acoger vuelos comerciales regulares:
- La Ley de Navegación Aérea de 1960 define que un aeropuerto debe contar con instalaciones y servicios públicos permanentes de forma regular.
- El Real Decreto de 1981 regula la calificación civil de los aeropuertos y establece el procedimiento de apertura al tráfico público.
- Los promotores deben superar una fase de análisis de informes de seguridad y de impacto ambiental por parte de los ministerios competentes.
Actualmente, el aeródromo civil de Madrid-Cuatro Vientos está dedicado de forma casi exclusiva a la aviación general y no cuenta con tráfico de pasajeros, por lo que la opción de Casarrubios es la única que se plantea a medio plazo para descongestionar el espacio aéreo madrileño.
Los problemas de capacidad que denuncian los promotores
Los defensores del aeródromo de Casarrubios argumentan que Madrid necesita una alternativa de forma urgente por la saturación de Barajas. El principal aeropuerto de la capital española cerró el año 2025 con una cifra récord de 68.179.054 pasajeros y la tendencia sigue al alza. De hecho, en junio de 2026 sumó más de seis millones de viajeros con un incremento del 4,5 por ciento respecto al mismo mes del año anterior.
Aena anunció que optimizará el uso de la capacidad disponible y publicará las limitaciones de espacio por terminal en Barajas de cara al verano de 2027. Estas restricciones en las horas punta de vuelos son las que preocupan a las aerolíneas. Desde Air City Madrid Sur consideran que la gran ampliación de Barajas prevista por el gestor público se quedará corta rápidamente por el empuje de la demanda internacional y estiman que el aeropuerto madrileño llegará a su límite de 90 millones de pasajeros en torno al año 2032.
La millonaria inversión de Aena frente a la alternativa privada
Frente a la propuesta de Casarrubios, el Gobierno y Aena centran sus esfuerzos en la ampliación del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. El plan de inversión para el periodo de 2027 a 2031 contempla un presupuesto de 4.488 millones de euros destinados a las instalaciones madrileñas. Este proyecto incluye la reforma de las terminales T4 y T4S, la construcción de un nuevo edificio procesador de pasajeros, la renovación de la zona de embarque de las terminales T1, T2 y T3, y la conexión con la alta velocidad ferroviaria y nuevas líneas de metro.
Los promotores del aeródromo de Casarrubios insisten en que su proyecto es totalmente compatible y que podría estar operativo en un plazo de cuatro o cinco años una vez que se obtengan los permisos definitivos. Tras ocho años de trámites administrativos, la empresa promotora mantiene el optimismo y confía en que el respaldo de gigantes como Ryanair sirva para acelerar la luz verde del Ministerio de Transportes.








