La reforma de la LOPIVI elimina el límite de 12 años para oír a niños, niñas y adolescentes en procedimientos judiciales y administrativos. También prohíbe expresamente el falso SAP y refuerza la protección frente a agresores o presuntos agresores.
El Consejo de Ministros aprobó este martes 5 de mayo la ampliación de la Ley de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia, conocida como LOPIVI. La reforma, impulsada por el Ministerio de Juventud e Infancia, busca corregir fallos detectados en la protección de menores víctimas de violencia y reforzar su derecho a ser escuchados en cualquier procedimiento que les afecte.
Qué cambia con la reforma de la LOPIVI para escuchar a menores
La principal novedad es que todos los menores deberán ser escuchados, con independencia de su edad. Hasta ahora, la obligación se aplicaba de forma clara a partir de los 12 años o cuando se apreciaba madurez suficiente, un criterio que podía dejar fuera a niños y niñas más pequeños.
La reforma también prevé que las resoluciones expliquen cómo se ha tenido en cuenta la voluntad del menor y por qué la decisión adoptada protege su bienestar físico, emocional y psicológico. Este cambio refuerza el principio del interés superior del menor, que deberá quedar justificado en cada decisión judicial o administrativa.
Además, el texto contempla entornos adaptados para evitar la revictimización, como salas Gesell o Barnahus, y permite que los menores puedan estar acompañados por una persona adulta de confianza cuando declaren o sean entrevistados.
La prohibición del falso SAP y los cambios en custodias compartidas
La ampliación de la ley prohíbe expresamente el uso del llamado Síndrome de Alienación Parental, conocido como SAP, en procedimientos judiciales, administrativos o de cualquier otro tipo. Tampoco podrán usarse informes públicos o privados basados en esta teoría sin aval científico, y las resoluciones que lo empleen podrán ser impugnadas.
La reforma también afecta a la custodia compartida. El texto recoge que no podrá acordarse cuando existan indicios de que puede perjudicar la salud física, psíquica o emocional del menor. Si un niño o adolescente rechaza mantener contacto con uno de sus progenitores, las autoridades deberán investigar las causas y garantizar que cualquier relación se produzca en condiciones seguras.
Otro cambio relevante es que bastará el consentimiento de un solo progenitor para que el menor pueda acceder a atención psicológica, social o jurídica cuando haya sido víctima de violencia. Con esta medida se intenta impedir que el presunto agresor bloquee el acceso a la asistencia necesaria.
Cuándo entraría en vigor la nueva ley de protección a la infancia
La aprobación en el Consejo de Ministros no supone la entrada en vigor inmediata de la reforma. El texto inicia ahora su tramitación como anteproyecto, deberá recibir los informes correspondientes y volver al Ejecutivo antes de su remisión al Congreso y al Senado, donde tendrá que aprobarse de forma definitiva.
La LOPIVI se aprobó en 2021 para garantizar la protección integral de niños, niñas y adolescentes frente a cualquier forma de violencia. La norma ya recogía la prevención, detección precoz, asistencia y reparación del daño, pero el Gobierno considera necesario reforzar su aplicación en los tribunales, servicios sociales, ámbito sanitario, educación y cuerpos policiales.
El derecho de los menores a ser escuchados también aparece reconocido en la Convención sobre los Derechos del Niño, que establece que deben tener la oportunidad de ser oídos en todo procedimiento judicial o administrativo que les afecte. Entra en nuestra sección de actualidad para conocer otras noticias destacadas.








