Crece el interés por la microvivienda china que llega a España con módulos de 40 metros cuadrados, domótica integrada y precios desde 70.000 euros.
Caslua Import, la empresa que la comercializa, la presenta como una opción para vivienda habitual, uso turístico o proyectos de alojamiento social. Además, la estructura es modular, de modo que puede ampliarse con nuevos espacios si el comprador necesita más metros, una fórmula que gana peso en el mercado, como ocurre con las casas prefabricadas con domótica integrada, que refuerzan el interés por este tipo de soluciones habitacionales.
Cómo es la microvivienda china que ya puede verse en Pontevedra
La unidad de exposición instalada en San Vicente do Mar ronda los 40 metros cuadrados y destaca por su componente tecnológico. Según la información difundida por la empresa y recogida por distintos medios, incorpora control por voz, un avatar de asistencia y funciones automáticas para abrir cortinas, encender luces o accionar el techo.
En el apartado constructivo, la compañía habla de aluminio estructural, acero galvanizado y aislamiento térmico y acústico para soportar humedad y corrosión. También sostiene que el exterior cuenta con una garantía de 25 años y la estructura con otra de 50, un argumento con el que subraya el bajo mantenimiento del conjunto.
El precio de partida se sitúa en torno a los 70.000 euros para la versión básica, con dormitorio, cocina equipada, baño completo, aire acondicionado, proyector y domótica esencial. Las versiones más equipadas se mueven alrededor de los 85.000 euros y pueden tener techo retráctil, jacuzzi, aerotermia y más automatización.
El catálogo oficial de Caslua muestra que la empresa trabaja con varios tamaños y formatos, desde módulos muy compactos hasta opciones más amplias, y que ofrece personalización de acabados, interiores y equipamiento. En su web también indica que estas casas cuentan con certificación y homologación oficial de la Unión Europea.
Dónde se puede instalar esta vivienda modular y qué plazos maneja la empresa
Uno de los aspectos que más interés está generando es el tiempo de entrega. La compañía afirma que el proceso entre fabricación, transporte e instalación puede quedar resuelto en menos de tres meses y que la vivienda puede ir conectada a la red o configurarse para funcionar de forma más autosuficiente.
Ahora bien, estas casas cápsula pueden colocarse en terrenos urbanizables, pero siempre cumpliendo los requisitos urbanísticos de cada municipio. En nuestra sección de actualidad encontrarás otras alternativas a la vivienda tradicional.








